LECTURA
Salmos 138:8 Jehová cumplirá su propósito en mí;
Tu misericordia, oh Jehová, es para siempre; No desampares la obra de tus manos.
INTRODUCCION
Nuestro tema de hoy es: Permanezcamos en La Noticia de Dios. ESTE ES UN ESTUDIQ BASADO EN VARIOS PASAJES DE DIFERENTES LIBROS.
Y el propósito del mismo es: que nos examinemos a la luz de la Palabra para confirmar si estamos o no en la noticia de Dios.
¿Qué es una noticia?
NOTICIA:Divulgación o publicación de un hecho; es la noción, conocimiento o concepto que se tiene de algo. Cuando una persona sale en las noticias de un país, el propósito es divulgar o dar a conocer algo de interés publico con relación a ella. Cuando vemos las noticias, no todas son de importancia para nosotros, Realmente, hasta cierto punto nos interesa conocer o tener una noción de los acontecimientos locales e internacionales mas recientes. Y de hecho, tenemos en el bolsillo o en la cartera uno de los medios noticiosos mas eficaces de la vida actual para enterarnos de lo que acontece a nuestro alrededor y aun alrededor del mundo, inclusive en cuestión de segundos de búsqueda.
Pero cuando hablamos de estar en la noticia de Dios, entonces nos estamos refiriendo al hecho de que fue Dios quien se acercó a nosotros para tomarnos en cuenta. Y un día, cuando menos lo esperábamos nosotros, Dios determinó salvarnos y sacarnos del lodo en que nos encontrábamos, nos lavó con Su sangre preciosa y perdono todos nuestros pecados. Y nos colocó dentro de la posición mas elevada que un ser humano pueda tener: la posición de hijos. Su plan fue y ha sido tomar nuestras vidas, santificarnos, capacitarnos, procesarnos y usarnos para que pudiéramos cumplir con un objetivo, con un propósito o una meta que no es simple y puramente terrenal, sino celestial, eterna y de suma importancia. Por tal motivo podemos ser testigos de Su gloria cada día, pues El nos liberto, nos protege, nos provee, nos hace justicia, nos sana, nos pastorea, nos consuela , nos fortalece, nos da sabiduría y crecimiento por medio de Su Palabra, nos da discernimiento, ha puesto a nuestra disposición Sus dones, Su autoridad, El fruto y las obras del Espíritu y todo lo que preparo de antemano para que anduviésemos en ellas, y de ese modo podemos disfrutar del gozo, la paz, fe, amor paciencia, bondad, benignidad, mansedumbre y templanza. Por el puro afecto de Su Voluntad fuimos escogidos de entre multitudes de gente que hoy por hoy todavía no le conocen ni han podido ver Su gloria en sus vidas.
Mas hoy hay una invitación a detenernos por un momento y pensar, analizar y reconsiderar si hasta este momento especifico de nuestras vidas, estamos aun en Su noticia, o si a causa de nuestras actitudes o malas decisiones El ha tenido que ir dejándonos fuera de Sus planes gloriosos. Hoy necesitamos mas que nunca, examinarnos y debemos ir haciéndonos una serie de preguntas que deberían tener respuestas claras y contundentes, sin lugar a equivocarnos al responderlas con un fuerte amen.
¿Cómo sabemos que El siendo Nuestro Creador y Salvador, está y continua interesado todavía en nosotros? ¿Cómo sabemos, qué es lo que a El le interesa de nosotros? ¿Cómo sabemos que cuando oramos, El está atento escuchando nuestras peticiones y nuestro clamor? ¿Cómo saber que nos está tomando en cuenta para sus planes en este tiempo final? ¿Cómo sabemos cuando Dios está y se siente satisfecho y contento con nuestra forma de actuar, o cuando está molesto o airado con nosotros? ¿Tendrá planes para nuestras vidas a la hora en que Sus juicios han de ser ejecutados con mayor intensidad, o estaremos siendo juzgados como el resto del mundo? Y mas importante aun,
¿ Cuantos de nosotros estamos aun en la noticia de Dios, de manera que El nos ha escogido para ser útiles y servirle como siervos suyos que somos y que se espera que lo sigamos siendo?
Dios escoge pero también desecha; El nos da oportunidades pero a pesar de que es lento en la ira y grande en misericordia, a causa de nuestras rebeliones puede desecharnos y no tenernos en su noticia para nada. En Mateo lo dice de la siguiente manera a una generación dura de cerviz: 3:8 Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento, 3:9 y no penséis decir dentro de vosotros mismos: A Abraham tenemos por padre; porque yo os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras. 3:10 Y ya también el hacha está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado en el fuego.
3:11 Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego. 3:12 Su aventador está en su mano, y limpiará su era; y recogerá su trigo en el granero, y quemará la paja en fuego que nunca se apagará.
Hay una forma inequívoca de saber las respuestas a estas y muchísimas otras preguntas, y eso se logra a través del manual que El nos dejó: Su Palabra. Pero también es de suma importancia que tengamos en cuenta que El envió al Consolador, al Espíritu Santo, La Tercera Persona, El Espíritu de Gracia, Espíritu de Poder, El Intercesor para estar con y en nosotros, para que podamos tener comunión con el Padre y sepamos lo que Dios espera de cada uno de nosotros. Necesitamos estar seguros de esto: si Dios todavía nos está tomando o no en cuenta; si estamos o no en Su noticia. Es por tal motivo que no debemos pasar por alto lo que El nos muestra a través de Su Palabra, precisamente, hoy mas que nunca. Porque podemos pensar de forma bien cómoda, que lo que estamos haciendo es suficiente y hasta podríamos excusarnos o justificar nuestras acciones, como si lo que estamos haciendo fuera todo lo que Dios espera de nosotros. Y si cuando oramos, lo hacemos no conforme a lo que el Espíritu Santo nos insta y lleva a interceder, sino conforme a nuestros propios intereses y deseos, no en balde en Santiago se nos dice: 4:3 Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.
Y por otro lado, podemos justificar nuestras actitudes para no experimentar culpa alguna.
“Yo estoy haciendo lo que puedo” o “Dios a mi no me ha dado un ministerio. O Yo no estoy apto para ser pastor, ni evangelista, ni maestro, y por eso ni me ocupo en pensar que Dios tenga algo para mi vida”: o tal vez pensemos: “Ya yo he hecho bastante; que otros hagan ahora el trabajo”. Y repartimos las tareas a los demás, con el fin de abandonar lo que Dios puso bajo nuestra responsabilidad.
Pero… en este tiempo en el que estamos viviendo, no debemos ni podemos hacernos los desentendidos de que es lo que Dios quiere que nosotros hagamos para engrandecer Su nombre, puesto que hay demasiadas congregaciones a las que no les importa siquiera lo que Dios tenga que decirles, y prefieren convertirse en lugares de entretenimiento, o de mensajes motivacionales y no de servicio genuino al Señor. Un hecho es real:
Estamos siendo sacudidos por los eventos en los cuales Dios está emitiendo Su juicio y consideramos que a nosotros no nos van a afectar demasiado, pues estamos en Su noticia. Pero, ¿Cuan real es eso? Porque los juicios de
Dios comienzan por Su casa, y todos los que no estemos agradando al Señor, a causa de pecados ocultos, de negligencia, de indiferencia, o pecados de omisión entre muchos otros, descuidándonos al punto de que nos justifiquemos y tomemos malas decisiones, y abandonemos poco a poco al Señor. Puede que estemos viniendo a los cultos pero agonizando espiritualmente. Podemos cantar, aplaudir y al mismo tiempo estar tan mecánicos en la alabanza y en la adoración, que tales acciones no pasan del techo de metal que nos cubre. Nuestras oraciones jamás serán oídas hasta tanto no reconozcamos que necesitamos volver a la senda antigua. No basta con proclamar que estamos en ella; hay que caminar en ella. O ¿haremos como nos dice el profeta Jeremías cuando el amonestaba a la nación a buscar al Señor en el Capitulo 6: 10-21?
Jeremías 6:10 ¿A quién hablaré y amonestaré, para que oigan? He aquí que sus oídos son incircuncisos, y no pueden escuchar; he aquí que la palabra de Jehová les es cosa vergonzosa, no la aman. De labios cualquiera honra al Señor; pero cuando la Palabra corre, ¿Nos proponemos en nuestros corazones hacer la voluntad de Dios, para luego continuar con nuestra propia forma de vida?
Eso es lo que ocurre por lo regular. Acabando Dios de hablarnos, al salir del templo seguimos con las mismas actitudes y con la misma forma vana de vida día tras día.
JEREMIAS 6:11-14
6:11 Por tanto, estoy lleno de la ira de Jehová, estoy cansado de contenerme; la derramaré sobre los niños en la calle, y sobre la reunión de los jóvenes igualmente; porque será preso tanto el marido como la mujer, tanto el viejo como el muy anciano.
6:12 Y sus casas serán traspasadas a otros, sus heredades y también sus mujeres; porque extenderé mi mano sobre los moradores de la tierra, dice Jehová.
6:13 Porque desde el más chico de ellos hasta el más grande, cada uno sigue la avaricia; y desde el profeta hasta el sacerdote, todos son engañadores.
6:14 Y curan la herida de mi pueblo con liviandad, diciendo: Paz, paz; y no hay paz.
Dios no puede ser burlado. El nos conoce tan y tan bien, que nos administra la medicina que realmente necesitamos, aunque nos sepa amarga, porque El si nos ama.
LECTURA
Jeremías 6:15-16
6:15 ¿Se han avergonzado de haber hecho abominación?
Ciertamente no se han avergonzado, ni aun saben tener vergüenza; por tanto, caerán entre los que caigan; cuando los castigue caerán, dice Jehová.
6:16 Así dijo Jehová: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma. Mas dijeron: No andaremos. Aquí vemos a Jeremías haciendo frente a la reincidencia y rebelión del pueblo. Nos encontramos en un período muy semejante al descrito en este pasaje; el pueblo no estaba volviéndose a Dios de una manera genuina, aun considerando que Su Palabra corría por boca del profeta:
LECTURA
6:17 Puse también sobre vosotros atalayas, que dijesen: Escuchad al sonido de la trompeta. Y dijeron ellos: No escucharemos.
Ellos se estaban volviendo a Dios solamente de una manera superficial y externa. Estaban acudiendo al templo y cumpliendo los rituales, pero su corazón no estaba identificado con su actitud externa. Esta actitud nos revela que puede haber una reforma y hasta cambios en la forma de actuar, donde llegamos temprano, vamos a cultos de calle, hacemos actividades pro fondos, todo eso es bueno, pero sin una renovación espiritual autentica y profunda, ¿De que vale todo eso?.
La reforma sin una renovación a profundidad, nunca constituye un cambio verdadero. Y así como en los días de Jeremías, hoy estamos viendo en muchos lugares incluyendo a esta asociación, y en esta misma congregación, lo que puede ser considerada una renovación superficial. Y el interés en la Palabra de Dios podría convertirse en una renovación espiritual, pero también podría ser que muchas personas estén viviendo meramente, una experiencia emocional o superficial. Está por verse, si algunos están verdaderamente convertidos o no.
Lamentablemente, aun en nuestros cultos, se deja ver que Dios esta airado y Su espíritu no se deja sentir genuinamente en muchas ocasiones, como se espera que El haga en medio de la alabanza del pueblo, para fortalecer, para corregir, para sacar a la luz nuestros pecados de modo que tengamos reverencia y temor de Dios, y de modo que se santifique nuestra mente, nuestro corazón, nuestro cuerpo y nuestro bolsillo.
¿A que toma de decisiones estamos llevando a nuestro Dios? El profeta Jeremías nos sigue diciendo lo siguiente:
LECTURA
6:18 Por tanto, oíd, naciones, y entended, oh congregación, lo que sucederá.
6:19 Oye, tierra: He aquí yo traigo mal sobre este pueblo, el fruto de sus pensamientos; porque no escucharon mis palabras, y aborrecieron mi ley.
6:20 ¿Para qué a mí este incienso de Sabá, y la buena caña olorosa de tierra lejana? Vuestros holocaustos no son aceptables, ni vuestros sacrificios me agradan.
6:21 Por tanto, Jehová dice esto: He aquí yo pongo a este pueblo tropiezos, y caerán en ellos los padres y los hijos juntamente; el vecino y su compañero perecerán.
¿Habremos pensado alguna vez, que pasaría si en esta congregación se nos quitara la visión misionera? ¿Que tal si la palabra no corriera como corre? ¿Qué sucedería si los que estuvieran al frente en el liderazgo fueran liberales, que no predicaran santidad a Jehová ni predicaran la sana doctrina?
Esas preguntas nos llevan a pensar una sola cosa: si sucediera todo eso, seria exclusivamente nuestra culpa, por abandonar, y menospreciar, por no hacer la voluntad de Dios; por ser rebeldes y duros de cerviz. Por tanto,
¿Qué pasos hay que dar para permanecer en la noticia de Dios, y que no seamos desechados ni abandonados a nuestra propia suerte?
PASOS HACIA ADELANTE PARA ESTAR EN LA NOTICIA DE DIOS
Si lo que hemos hecho hasta ahora es vivir una vida que nos conduce por completo, a ir cediendo a la concupiscencia de la carne y a los placeres de un mundo en ruinas, lo que en realidad estamos haciendo es ir retrocediendo, cuando en realidad se espera que avancemos y vayamos de poder en poder y de gloria en gloria como nos dice el Salmo 84:5-7 84:5 Bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas, En cuyo corazón están tus caminos.
84:6 Atravesando el valle de lágrimas lo cambian en fuente, Cuando la lluvia llena los estanques. 84:7 Irán de poder en poder; Verán a Dios en Sion.
Y en Hebreos 10:39 también se nos dice lo que se espera de cada uno de nosotros como miembros del cuerpo de Cristo: Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma.
Pero lamentablemente son muchas las actitudes de nuestros corazones, las que detienen el avance que Dios planificó desde que nos escogió para salvación, consagración y santificación, con el propósito de usar nuestras vidas para ser sus agentes y colaboradores, como nos indica el apóstol Pablo en 1Corintios 3:9 Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios.
¿O es que pensamos y creemos que el apóstol Pablo fue el único escogido por Dios para ser su colaborador? El apóstol dijo claramente: Sed imitadores de mi como yo lo soy de Cristo.
No podemos ni debemos retroceder; y es por esto que debemos estar claros en cuanto a cual es nuestra real identidad. Es imprescindible que sepamos quienes realmente somos ante Dios.
Nos conviene por tanto dar pasos firmes en el Señor, puesto que El se encarga de mostrar tarde o temprano quienes somos ante Su presencia.
1.Y el primer paso hacia delante es: Abandonar la vieja identidad para adquirir una nueva: No es posible agradar a Dios si persistimos en vivir según la vieja criatura.
Es por eso que se nos dan instrucciones claras y especificas, si es que en nuestros corazones tenemos bien claro el cambio de identidad: de la vieja a la nueva identidad. En Proverbios 6:16-19 se nos enumeran aquellas cosas que Dios aborrece de nuestra antigua identidad en calidad de hijos del diablo, que era nuestra identidad anterior:
Hay seis cosas que el Señor aborrece, y siete que le son detestables:
los ojos que se enaltecen, la lengua que miente, las manos que derraman sangre inocente, No somos criminales con las manos tal vez, pero el que no ama sino que aborrece a su hermano es homicida, como nos dice la Palabra en 1 Juan 3:15.
el corazón que hace planes perversos, los pies que corren a hacer lo malo,
el falso testigo que esparce mentiras, y el que siembra discordia entre hermanos.
Y si todavía no nos ha quedado claro, en Efesios 4 el Señor se encargó de indicarnos qué cosas no pueden estar presentes en nuestra identidad de cristianos, que se espera que estemos en la noticia de nuestro Dios: 4:22 En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos,
Si es así, ¿Por qué estamos dejando que nuestro corazón se incline a la vida anterior que llevábamos?
4:23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente,
¿En que estamos empleando nuestras mentes? ¿Acaso hemos abandonado la comunión con Dios y hemos sustituido la Palabra y la relación de comunión con el Señor por entretenimientos y tiempos vanos que este mundo ofrece a través de los diversos medios de comunicación? No nos engañemos a nosotros mismos. Si todo tiene su tiempo, pensemos. Hay quienes ya ni piensan en Dios y mucho menos en Su Palabra, a la hora de dedicar tiempo a orar y a buscar Su voluntad o meditar en Su Palabra. 4:24 y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.
4:25 Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros. 4:26 Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, 4:27 ni deis lugar al diablo.
Dios tiene en Su noticia a todo aquel que no pierde su mente ni su tiempo en cosas vanas; ni en las diferentes ofertas del enemigo, sobre todo en el día de hoy. Sabemos que es menester llegar a la Casa de Dios, pero no podemos depender solo de llegar a los cultos, puesto que la batalla mental y espiritual ha ido en aumento. Por tal motivo, tendemos a pasar por alto el manual de instrucciones en calidad de nuevas criaturas, y se nos olvida que quien nos llamó a salvación, también tiene para nosotros Su agenda, a fin de que nos consagremos para servirle. Ahora mismo hay vacantes y muchos desempleados en el Señor, simple y llanamente porque no quieren dejar las comodidades ni tienen el mas mínimo deseo de salir al campo a servir al Señor dentro de Su agenda perfecta. Este mensaje también es para los que se hacen de la vista larga cuando ven la necesidad de obreros en otros lugares; para los que saben que Dios mismo ha estado tratando con sus vidas.
LECTURA
4:28 El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad.
4:29 Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.
4:30 Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.
¿Qué es entristecer o contristar al Espíritu Santo?
Para comprender lo que significa “contristar” al Espíritu, debemos entender primeramente que esta es una característica que nos habla de la personalidad de Dios. Sólo alguien que es una persona puede ser “contristada”; por lo tanto, el Espíritu Santo es una persona para poder manifestar tal emoción. Una vez que comprendemos este aspecto, podemos entender mejor cómo Él es “contristado,” especialmente porque nosotros también somos contristados en ocasiones. Observemos lo que dice Efesios 4:30 nuevamente: Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.
Basémonos en el pasaje para entender lo que Pablo quiere decirnos.
Podemos “contristar” al Espíritu:
Al vivir como paganos: Efesios 4:17-19:
4:17 Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente,
4:18 teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón; 4:19 los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza.
Al no oponer resistencia a nuestra naturaleza de pecado: Efesios 4:22-24, al mentir, 4:25, al airarnos, 4:26-27, al robar, 4:28, al maldecir 4:29, al amargarnos y al no perdonar:
Efesios 4:31-32: Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia.
4:32 Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.
Al cometer algún tipo de inmoralidad sexual: Efesios 5:3-5: Pero fornicación y toda inmundicia, o avaricia, ni aun se nombre entre vosotros, como conviene a santos;
5:4 ni palabras deshonestas, ni necedades, ni truhanerías, que no convienen, sino antes bien acciones de gracias.
5:5 Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios. De manera que “Contristar” al Espíritu es actuar de manera pecaminosa, ya sea de pensamiento y de hechos, o tan solamente de pensamiento.
Contristar el Espíritu es también cometer pecados de omisión; o sea saber lo que Dios nos pide y evadir la responsabilidad, rechazando con excusas lo que Dios nos esta solicitando que hagamos, puesto que para servir fue que nos llamo.
“Apagar” y “contristar” al Espíritu son ambos similares en sus efectos; ambos impiden un estilo de vida que nos identifique como verdaderos cristianos. Ambas cosas suceden cuando un creyente peca contra Dios y sigue sus propios deseos mundanos.
No preguntemos entonces ¿Por qué en los cultos no experimentamos el poder de Dios con la frecuencia que realmente El quiere manifestarnos Su presencia, su amor y su anhelo de irnos conduciendo a ser cada día mejores cristianos, puestos al servicio Suyo y ser ganadores de almas?
¿Habrán pecados ocultos en medio de la congregación, que no permiten un ambiente propicio para el Señor manifestarse, consolando, sanando por dentro y por fuera, llenando de gozo, de paz y de toda bendición de lo alto?
El único camino correcto por seguir es el camino que nos lleva a estar más cerca de Dios y Su pureza y Su santidad, y al mismo tiempo más lejos del mundo y del pecado. Así como a nosotros no nos gusta ser contristados, y así como tampoco debemos buscar reprimir lo que es bueno. No debemos contristar o apagar al Espíritu Santo al rehusar escuchar Su guianza y Su voz.
Concluimos con este paso hacia estar en la noticia de Nuestro Dios siguiendo el consejo bíblico de la Palabra
Lectura
4:31 Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia.
4:32 Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.
SEGUNDO PASO HACIA ESTAR EN LA NOTICIA DE DIOS
2. Honrar Nuestra Identidad de Cristianos genuinos: Hay quienes entre nosotros se identifican como cristianos, pero en verdad ni siquiera lo parecen. Son como nos dice 2 Tim. 3:2-5 Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, 3:3 sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno,
3:4 traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, 3:5 que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita.
Entonces, si estamos viviendo una vida de apariencias, jamás podremos estar en la noticia de Dios, porque El nos indica que:
Apocalipsis
LECTURA 21:8 Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.
La hipocresía del hombre es uno de los males que más aqueja al mundo y siempre está acompañada de una gran mentira. De hecho, cuando uno es hipócrita está creando una falsa imagen de sí mismo y por ende es un mentiroso. La pregunta es: ¿Cuan sinceros y genuinos somos ante Nuestro Dios?
TERCER PASO
3. Nuestro Testimonio nos identifica. Si al mencionar tu nombre, los que te rodean como cristianos pueden decir de ti que eres un cristiano o una cristiana verdadera, aun cuando no haya Dios terminado aun contigo, pues todavía estas bajo el proceso de Dios, es que El te tiene en Su noticia. Pero si al mencionar tu nombre, no pueden dar testimonio de ti, hay que ver si estas dando el fruto de cristiano o cristiana que Dios toma en cuenta para cumplir Su propósito en tu vida. Y puede que algunos por razones no buenas quieran difamarte o señalarte mintiendo, entonces no debes de temer porque el mismo Señor te llamara bienaventurado (a):
Mateo 5:11 Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. 5:12 Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.
Apenas hemos mencionado unos tres pasos que nos puedan llevar a estar en la noticia de Nuestro Dios. En Malaquías podrían describirse a los creyentes genuinos en medio de los que no lo son para este tiempo:
La Actitud de los que ya no estarán en la noticia de Dios:
3:14 Habéis dicho: Por demás es servir a Dios. ¿Qué aprovecha que guardemos su ley, y que andemos afligidos en presencia de Jehová de los ejércitos?
3:15 Decimos, pues, ahora: Bienaventurados son los soberbios, y los que hacen impiedad no sólo son prosperados, sino que tentaron a Dios y escaparon.
Actitud de los que están en la noticia de Dios:
3:16 Entonces los que temían a Jehová hablaron cada uno a su compañero; y Jehová escuchó y oyó, y fue escrito libro de memoria delante de él para los que temen a Jehová, y para los que piensan en su nombre. 3:17 Y serán para mí especial tesoro, ha dicho Jehová de los ejércitos, en el día en que yo actúe; y los perdonaré, como el hombre que perdona a su hijo que le sirve.
3:18 Entonces os volveréis, y discerniréis la diferencia entre el justo y el malo, entre el que sirve a Dios y el que no le sirve.
En este capitulo 3 Malaquías el joven profeta que selló el antiguo testamento, fue testigo de una generación apática y con falta de pasión por Dios, un pueblo infiel, sacerdotes infieles, olvidadizos o mejor dicho absolutamente indiferentes a la ley de Dios, inconsecuentes, inmorales; una generación de gente que conocía la religión técnicamente y que de tanto ejercerla habían perdido, la visión y la pasión al respecto del servicio a Dios. Una generación que hacia mal, pero estaba tan inmersa en ello que no distinguía el alcance de su maldad.
La pregunta de algunos tal vez es: ¿vale la pena mantener la relación con Dios, vale la pena adorarle, temerle obedecerle, si en este mundo es mas fácil que el malo prospere? ¿de que sirve ser fiel?. Si bien es cierto todo aquello que el mundo ofrece contrario y en enemistad contra Dios, no nos permitirá alcanzar salvación, porque ésta se nos da por gracia y cuando estamos en la noticia de Dios. En cambio, si la vida que procuramos vivir es para la gloria de Dios, haciendo Su voluntad eso nos permitirá una gran bendición que al llegar en el momento oportuno vamos a comprobar con lo siguiente: y Dios tendrá memoria de nosotros y nos tendrá en Su noticia. Una gran verdad se encierra aquí:
Dios sabe distinguir a los hombres y sabe pagar a los hombres, conforme a sus obras y a la intención del corazón.
Los malos cristianos manifiestan con sus hechos, la violencia contra Dios. Dios se queja de que en medio de su pueblo, hay hombres que realizan el servicio a Dios vanamente, cuestionando si realmente vale la pena entregarse a una adoración total, y a la obra del ministerio.
Si una adoración total significa total rendición, total obediencia, total disposición, y no estamos haciendo lo correcto en esto, Dios se buscara a otros; pero si somos desechados por desobedientes al llamado, ¿De que nos aprovechara ganar un estado económico social y material, si al final perdemos lo mas importante: nuestras almas?. Pero si aun en nuestro interior alguno se pregunta , como muchos hoy, aun cuando no lo expresan de palabras, “¿que provecho hay?” Entonces estarás en peligro de que por mas que te esfuerces en alcanzar la bendición de Dios, que es la que enriquece y no añade tristeza con ella, termines dejando de estar en la noticia de Dios. No olvidemos que Dios no oye la oración que no va acompañada de un corazón limpio y agradecido; de un corazón dispuesto a los tratos de Dios, por medio de esa oración.
CONCLUSION
El Señor esta trabajando con aquellos que están en Su noticia, puesto que
Su Plan Divino para este tiempo final es hallar a aquellos que son fieles ante Su presencia y colocarlos en los lugares y ministerios que son necesarios para que se completen los que han de ser salvos. Sabemos que estamos en un terreno peligroso en gran manera antes de Su venida, y por eso no debemos darnos el lujo de perder nuestro tiempo en cosas vanas. Dios sabe librar al justo, y al que le ama y le sirve en Espíritu y Verdad de la hora de la prueba que se avecina sobre los moradores de esta tierra.
TERMINEMOS ESTE ESTUDIO CON EL SALMO 138 AL UNISONO: Salmos 138:1 Te alabaré con todo mi corazón; Delante de los dioses te cantaré salmos.
138:2 Me postraré hacia tu santo templo,
Y alabaré tu nombre por tu misericordia y tu fidelidad;
Porque has engrandecido tu nombre, y tu palabra sobre todas las cosas.
138:3 El día que clamé, me respondiste; Me fortaleciste con vigor en mi alma.
138:4 Te alabarán, oh Jehová, todos los reyes de la tierra, Porque han oído los dichos de tu boca. 138:5 Y cantarán de los caminos de Jehová, Porque la gloria de Jehová es grande.
138:6 Porque Jehová es excelso, y atiende al humilde, Mas al altivo mira de lejos.
138:7 Si anduviere yo en medio de la angustia, tú me vivificarás; Contra la ira de mis enemigos extenderás tu mano, Y me salvará tu diestra.
138:8 Jehová cumplirá su propósito en mí; Tu misericordia, oh Jehová, es para siempre; No desampares la obra de tus manos.
LUCAS
12:16 También les refirió una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había producido mucho.
12:17 Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos?
12:18 Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes;
12:19 y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate.
12:20 Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será?
12:21 Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios.
INTRODUCCION
Antes de escoger un tema de estudio, Dios nos mueve y nos inquieta para dar aquello que El quiere enseñarnos; algo que necesitamos tomar en cuenta para poder actuar como verdaderos cristianos. Y este es el caso de este tema. Estaremos considerando varios pasajes que nos muestran ejemplos vivos sobre lo que el egoísmo y sus consecuencias, así como el antídoto para ser liberados y sanados de este mal que ha estado dentro de las raíces de la vieja criatura, que todavía pueden estar afectando y trayendo serias consecuencias a nuestras vidas.
DEFINICION DEL TERMINO
¿Cómo podemos definir el egoísmo?
El término egoísmo hace referencia al amor excesivo e inmoderado que una persona siente sobre sí misma y es lo que le hace atender desmedidamente su propio interés. Es un inmoderado y excesivo amor de sí mismo, donde el egoísta tiene un carácter capaz de subordinar el interés ajeno, y someterlo al suyo propio. Por lo que juzga todas las cosas desde su punto de vista solamente. Todo tiene que girar a su alrededor.
Por lo tanto, el egoísta no se interesa por el interés del prójimo y rige sus actos de acuerdo a su absoluta conveniencia.
El egoísmo, aun ante los ojos del mundo, es un concepto opuesto al altruismo. Este último habla de sacrificar el propio bienestar (o al menos restarle importancia) para el beneficio de los demás; es decir, buscar el bien ajeno antes que el propio.
Antes de continuar, es conveniente aclarar que nosotros no estamos llamados a ser simplemente altruistas, sino que La Palabra de Dios nos habla de la seriedad y la profundidad que envuelve este acto de sacrificar nuestro propio bienestar o interés para atender el de los demás, puesto que se trata de enfrentarse totalmente con la esencia misma de Dios, que Es Amor. Y en especial para nosotros, Sus hijos, que se nos muestra que necesitamos manifestar el amor en primer lugar hacia nuestro Padre Celestial e inmediatamente después, hacia nuestro prójimo. Y de esto hablamos más adelante.
ORIGEN DEL EGOISMO EN EL SER HUMANO
¿Cuándo y dónde se originó el egoísmo?
El egoísmo fue el primer pecado, y sucedió en el cielo: Isaías 14:1214:“Como caísteis del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana. Cortado fuisteis por tierra, tú que debilitabas a las naciones. Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; sobre las alturas de las nubes subiré y seré semejante al Altísimo”. Y luego comenzó en la tierra.
¿Desde cuándo se dejó ver el egoísmo en el ser humano?
Desde que el pecado entró en el huerto con Eva, quien procuró su bienestar sin importarle los tratos de Dios con ella y con su marido.
A partir de aquel trágico día, todos los descendientes de Adán nacimos con las raíces del egoísmo. Este egoísmo entonces se refleja en la criatura aun desde el vientre. Y fue el mismo
Satanás quien sembró egoísmo en la mujer y el hombre.
(Génesis 3: 1-7) “Pero la serpiente era astuta; más que todos los animales del campo que Jehová había hecho; la cual dijo a la mujer: “¿Con que Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?” Y la mujer respondió a la serpiente: “Del fruto de los arboles del huerto podemos comer; pero del fruto del árbol que está en el medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni tocareis, para que no muráis”. Entonces, la serpiente dijo a la mujer: (La mentira): No moriréis, sino que Dios sabe que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal. Y vio la mujer que el árbol era bueno para come r, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; dio también a su marido, el cual comió así como ella. Entonces, fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales”.
El concepto proviene del término ego que es, de acuerdo con la psicología, la forma en la cual un individuo se hace consciente de su propia identidad y reconoce su yo. Y cuando esto sucede, el ego de una persona se va formando según las experiencias que se van obteniendo dentro de su crecimiento; y los impulsos de la persona se van a llevar a la acción según estas experiencias se den para su formación. De modo que ese ego, que evoluciona con la edad, intenta cumplir con sus deseos de forma realista, y cuando las exigencias del alma en su estado caído le dominan, entonces surge el superyó. El yo, por lo tanto, cambia con el paso del tiempo y de acuerdo al mundo externo. Por esto vemos a personas a las que durante su formación de los primeros años, la educación y la crianza de los padres pueden haberle producido o lo que llamamos baja auto estima, o un grado desmedido de lo que conocemos como egoísmo, y hasta narcisismo, o admiración excesiva de sí mismo. El egoísmo es la esencia del mal y es la mayor expresión de rebeldía contra Dios. Es una mentira en realidad que nos hace creer que tenemos derecho a hacer lo que se nos ocurra, aunque le causemos daños a otras personas o a nosotros mismos. El egoísmo es en ese sentido el que nos conduce a decir:“Tengo derecho a...”; o “me lo merezco”. Dios nos advierte acerca de nuestro egoísmo, en Éxodo 20: 17el décimo mandamiento, cuando se manifiesta el egoísmo de forma evidente.
No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.
Y es que el egoísmo y la codicia van estrechamente de la mano, pues la codicia nos habla de ese deseo o apetito excesivo de obtener bienes o riquezas ajenas.
¿Y cuál es la base entonces del egoísmo?
El egoísmo siempre tiene su base en la mentira y el engaño. Por lo tanto, cuando actuamos egoístamente, estamos siendo influenciados por el padre de la mentira del que nos hablo Jesús en Juan 8: 44.
TIPOS DE EGOISMO
¿Qué tipos de egoísmo se conocen?
Tal vez se piense que existe un solo tipo, pero al clasificar y buscar el egoísmo por categorías estamos realmente:
entendiendo que este tiene diversas formas de manifestarse, y grados o intensidad.
Y que según estos se vayan exponiendo es necesario que nos vayamos examinando hasta encontrar la raíz que todavía puede estar invadiendo el alma; y el Señor sabe esto a la perfección.
Por esto es importante considerar que existen distintos tipos de egoísmo.
Hay varias clasificaciones que podemos considerar en este estudio, para entonces poder examinarnos y así darnos cuenta de si queda esa raíz aun metida en lo profundo de nuestros corazones, puesto que no es tan fácil desprenderse de este. Por eso es que el Espíritu Santo como el especialista y cirujano de nuestras almas, es quien puede cortar todo egoísmo de nuestro ser. Pero tenemos que autorizarle a realizar esa operación. Procedamos ahora a ver diferentes grados y tipos de egoísmo que pueden haberse quedado aun en nosotros.
a.El egoísmo psicológico:es el que afirma que la conducta humana está impulsada exclusivamente por motivaciones de nuestro autointerés o interés propio; o sea, que actúo y me muevo según yo lo crea conveniente para mi propio bienestar. Y sabemos perfectamente que la realidad del ser humano sin Dios, es vivir para si mismo. Pero tenemos una ventaja sobre aquellos que no han conocido a Dios, y es que hemos aprendido a conocer a Jesucristo a través de Su palabra: y tan solo mencionemos lo que El nos dice de entrada, en Lucas 9:23-25 Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame. 9:24 Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, éste la salvará.
9:25 Pues ¿qué aprovecha al hombre, si gana todo el mundo, y se destruye o se pierde a sí mismo? Necesitamos por tanto, aplicar este principio, si es que queremos tener vida eterna, e ir dejando todo vestigio de egoísmo fuera de nuestras vidas. Simplemente, porque Jesús jamás fue, ni es egoísta.
Este tipo de egoísmo se va reflejando y avanzando en la vida en la medida en que nos dejemos dominar por el y no por lo que Dios establece en Su Palabra, que son Las normas de fe y de conducta del Reino de los Cielos. Es por tal motivo que encontramos en esta sociedad en la que vivimos el desastre que hay en el núcleo familiar de miles y miles de hogares. Las estadísticas nos muestran por ejemplo, a la hora de llevar los niños a la escuela, que hay un enorme y alarmante por ciento de estos niños que no conocen ni tienen la mas remota idea de que, un hogar formado por Dios consiste en ambos padres y que ellos como hijos, son parte del mismo. Y aparte de los hogares donde el padre y la madre están unidos, cuyo por ciento ha ido bajando considerablemente en este país, los que mejores están dentro de un núcleo familiar en el día de hoy, son aquellos que viven con solo con sus madres, solteras o divorciadas o solo con su padre. Los demás viven con abuelas, tías, familiares, hogares sustitutos, y hoy los hay con dos papas o con dos mamas.
Son muchos los padres que desatienden a los hijos para complacerse ellos mismos; por lo que encontramos el abandono, la negligencia y el maltrato de menores, así como la vida conyugal sin asumir responsabilidad alguna, inclusive al acudir al divorcio o a la unión consensual; y todo esto es producto de su egoísmo.
La primera dosis contra ese egoísmo psicológico ha sido mencionada y es la negación de uno mismo; morir al yo para que Cristo nazca y crezca en nosotros. Solo así puede irse erradicando este mal que tanto daño está haciendo.
b. El egoísmo ético: es el que considera que las personas ayudan a las demás pero siempre en búsqueda de un beneficio propio y compensatorio. Es cuando la ayuda representa un medio para obtener algo provechoso. Podríamos dar infinidad de ejemplos sobre esto, pero como la Palabra es la que tiene autoridad para corregir y para instruirnos, tan solo mencionemos un ejemplo de egoísmo ético en el libro de los Hechos 5:1 Pero cierto hombre llamado Ananías, con Safira su mujer, vendió una heredad,
5:2 y sustrajo del precio, sabiéndolo también su mujer; y trayendo sólo una parte, la puso a los pies de los apóstoles.
5:3 Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad?
5:4 Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios.
5:5 Al oír Ananías estas palabras, cayó y expiró. Y vino un gran temor sobre todos los que lo oyeron.
5:6 Y levantándose los jóvenes, lo envolvieron, y sacándolo, lo sepultaron.
5:7 Pasado un lapso como de tres horas, sucedió que entró su mujer, no sabiendo lo que había acontecido.
5:8 Entonces Pedro le dijo: Dime, ¿vendisteis en tanto la heredad? Y ella dijo: Sí, en tanto.
5:9 Y Pedro le dijo: ¿Por qué convinisteis en tentar al Espíritu del Señor? He aquí a la puerta los pies de los que han sepultado a tu marido, y te sacarán a ti.
5:10 Al instante ella cayó a los pies de él, y expiró; y cuando entraron los jóvenes, la hallaron muerta; y la sacaron, y la sepultaron junto a su marido.
APLICACIÓN
Ananías y Safira buscaban los beneficios de dar desinteresadamente, debido a su egoísmo, y es evidente que les faltaba lo principal: el amor a Dios para dar desinteresadamente. Pero lamentablemente en vez de actuar sin egoísmo, emplearon también el engaño y la hipocresía para obtener satisfacción personal, y hasta fama y renombre, dando apariencia de piedad entre los hermanos.
Este también es el caso de los que ayudan con servicios, ofrendas, y ministerios, entre muchas otras cosas, esperando ser reconocidos, para obtener ganancias, para satisfacer su ego y ser recompensados, y no por motivos genuinos en el servicio a Dios.
Segunda Dosis
Por esto, uno de los antídotos para el egoísmo ético está en Mateo 6:1-6
6:1 Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos; de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos.
6:2 Cuando, pues, des limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. 6:3 Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha,
6:4 para que sea tu limosna en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.
6:5 Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.
6:6 Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.
c.El egoísmo racional: este tipo de egoísmo por otra parte, señala que la búsqueda del propio interés es fruto del uso de la razón; o sea, que se disfraza de inteligencia y de sabiduría, pero está falto de la verdadera y genuina sabiduría de lo alto.
De estas distinciones que estamos haciendo de los tipos de egoísmo, se desprende que, dependiendo de la perspectiva desde la cual se mire cada toma de decisiones, es el resultado y al mismo tiempo las consecuencias que acarrea el actuar por motivos egoístas.
Y este tipo de egoísmo racional puede entenderse como una actitud que se nos muestra de primera intención, razonable al cien por ciento; pero al mismo tiempo es representativa de la falta absoluta de preocupación por el bienestar ajeno.
Como también para muchos puede verse como una forma de obtener respeto de los demás, procurando antes que nada el propio bienestar, sin importarnos quienes se afectan con tales decisiones. El rango de posibilidades que este tipo de egoísmo racional representa, seguramente se enfrenta al concepto que muchas personas tengan de lo que es el respeto. Y es un hecho que las motivaciones egoístas están bien lejos de ser fuente de respeto y honra y por el contrario, son uno de los mayores enemigos de la normalidad; pero eso es precisamente lo que intenta transmitir este sistema de cosas del mundo: es completamente normal que alguien reclame y demande el respeto de los demás, aun cuando esto signifique que otros reciban el daño por los medios empleados de forma egoísta, para alcanzarlo. ¿Por qué nos detenemos a analizar este tema dentro de un estudio? Precisamente porque se hace necesario que nos despojemos de hábitos, y de ideas preconcebidas en la vieja naturaleza y el sistema del mundo al que debemos dejar atrás, en todo lo que se relaciona con las formas viejas de conducirnos. Dios nos demanda que nos despojemos, de esto en :Col 3:5-7
3:5 Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; 3:6 cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia,
3:7 en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas.
El egoísmo racional es el trabajo mejor pagado.
La sociedad intenta convertir a todos y cada uno de sus integrantes en seres normales, según su propio criterio; para ello, existe una serie de reglas, de obligaciones y prohibiciones, que deben ser cumplidas a como dé lugar, para asegurar la prosperidad del hombre. Y es entonces cuando el egoísmo entra en acción para convertirse en la fuente de ganancias mejor pagada que existe. Mencionemos por ejemplo, cualquier tipo de trabajo, y lo que el mundo considera que viene a ser uno de provecho y de éxito para el hombre: es aquel trabajo que ensalza el ego del que lo emprende, debido a su entrega al mismo, y a los beneficios que obtiene de este. Para el mundo, y para muchos creyentes, mientras mejor posición profesional se obtenga, mayor respeto y valor se le da a las personas.
Y esta línea de comportamiento es la que gira en torno a aquellos que dicen y aseguran haber entregado la propia vida al servicio de los demás; por tanto, ante el mundo, no son egoístas. Sin embargo, ¿Cuántas cosas se hacen y cuán lejos se vive de Dios para lograr una posición que les alimente el ego?
El caso que Jesús presentó en el pasaje de introducción, nos muestra el caso de un hombre que luchó durante toda su vida para alcanzar el poder económico en su tiempo, pero bajo el egoísmo racional que le dominaba: para obtener satisfacción propia y personal, y su propio bienestar, sin pensar en nadie más.
LUCAS
12:16 También les refirió una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había producido mucho.
12:17 Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos?
12:18 Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes;
12:19 y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate.
¿En que consistía su egoísmo racional?
Podemos analizar y razonar sobre cómo y cuál debe ser nuestro bienestar y el de nuestra familia, pero no al extremo de pensar de forma desmedida en nosotros mismos, porque eso es ser egoístas. Aquel hombre solo pensaba en su propio bienestar de forma racional.
¿Pero de que le sirvió, según el pasaje bíblico?
Luc. 12:20 Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será?
Jesús nos muestra aquí otro antídoto para el egoísmo, ilustrando lo vano del esfuerzo:12:21 Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios.
Este tipo de conducta egoísta racional comienza a dejarse ver también en la familia y en hogares desde el momento en que les toca criar a sus hijos, y culmina, cuando comienzan a demandarles y exigirles a los hijos, que cuidar de los propios padres, cuando éstos envejecen y pierden la autonomía, es su absoluta obligación.
Pero, ¿En qué se ve el egoísmo de este acto, dentro de estas normas de vida?
Es importante para el mundo el llegar a formarse en alguna profesión, de modo que sea posible sostenerse económicamente, para luego tener una base lo suficientemente sólida sobre la cual se puedan apoyar a los descendientes y luego a los mismos progenitores. ¿Esta esto también de acuerdo con los principios cristianos que Dios ha establecido? Hasta este punto, todo parece estar bien organizado y sin problemas: es un modo de actuar según Efesios 6:1-4 Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. 6:2 Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa;
6:3 para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra.
6:4 Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.
Sin embargo,
¿Cuándo es que el egoísmo racional impera dentro de este sistema? El egoísmo se deja ver en primer lugar, cuando los padres infunden a sus hijos de forma autoritaria, la profesión que deben estudiar, pensando solo en los beneficios que se deriven de esta, y no pensando en los hijos, ni mucho menos oran para educarlos como Dios manda y para saber qué es lo que el Señor tenga para ellos. Y es por eso que vemos a muchos padres de hoy, cristianos, que les demandan a los hijos este tipo de conducta: Tienes que estudiar y graduarte de médico, abogado, arquitecto, etc. Y debes sacar buenas notas. Aquí no se acepta una C; debes tener siempre un buen promedio, etc. Y el caso es que muy lejos están de impartirles la visión misionera o el llamado al ministerio que Dios pueda tener para ellos, porque el egoísmo racional no les permite pensar en esto.
¿Y adonde realmente esta su fe? ¿No es acaso un egoísmo racional lo que impera en sus corazones? Y todo esto es producto del sistema de cosas que el mundo ha ido fomentando.
Otra manera en que impera el egoísmo racional es cuando resulta una crianza que para muchos padres simplemente viene a ser una inversión a largo plazo; les dan todo, y se sacrifican pagando estudios, pagando prestamos, etc. Algo que parece encomiable, pero esperando que algún día los hijos les paguen a ellos, asegurando así su propio futuro y sus propias metas. Por otra parte, y en el caso de los hijos, una vez que concluye la infancia, se convierten en sirvientes de los padres, ya que esperan que les devuelvan los años de entrega supuestamente desinteresada que ellos les dedicaron.
Por otra parte, hay quienes en su función como padres le exigen al hijo que estudie o que tenga un buen comportamiento, pero no por el bienestar del niño, sino para que ellos queden bien ante los demás: “qué buen padre o madre soy”
¿Pero, que realmente pide nuestro Dios en cuanto a esto?
En primer lugar, en Colosenses 3:23-24 el Señor nos dice:3:23 Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres;
3:24 sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís.
En segundo lugar el Dios que nunca cambia dejo escritas estas palabras en Deuteronomio 6:5-9 para los padres cristianos.
6:5 Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas.
6:6 Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; 6:7 y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. 6:8 Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos;
6:9 y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas. La pregunta es: ¿Cómo estas o has educado a tus hijos? ¿Conforme al sistema de cosas de este mundo, de modo egoísta, o conforme a los principios de la Palabra de Dios?
¿Y qué podemos decir de aquellos que dentro de la iglesia ejercen algún ministerio?
En algunos casos, estamos sirviendo en algún ministerio, pero nuestro motivo principal no es para que Dios sea glorificado, sino que queremos escuchar comentarios o reconocimientos de este tipo: “Qué fiel es el hermano Pancho en lo que hace” o “el Hno. Regino predica tan bien” , Y que me dices de la Hna. Petra? Ninguna como ella. etc. Eso que esperan oír es precisamente un egoísmo escondido en el cual desean destacarse y recibir halagos. Tenemos que decir al egoísmo ético o racional: fuera de mi vida.
Lo serio de esto es que el Señor Jesucristo quiere hacernos saber que debemos prontamente enfrentar cualquier vestigio o señal de egoísmo para poder crecer espiritualmente, tal como debemos hacerlo. Hemos sido llamados a actuar por amor y para bien de nuestros hermanos, y no para colocarnos en un pedestal de mando, como lo hacen los que se creen dueños y señores de lo que Dios puso en sus manos. Y por eso, si este es nuestro modo de actuar, en este momento Dios nos esta instando a meditar y analizarnos , examinarnos a nosotros mismos, si estamos siendo o no de bendición, o si estamos haciendo tropezar a otros con nuestras actitudes egoístas e inmaduras.
Precisamente hay otro tipo de egoísmo al que tenemos que enfrentarnos: d. El egoísmo agudo: este tipo de egoísmo es el de aquellos que dañan con intención y alevosía, y aun cuando sienten culpa o remordimiento, no hacen nada para cambiar su carácter. Son este tipo de individuos que disfrutan cuando controlan al conyugue y a los que están a su alrededor (se convierten en jefes en los trabajos, y dentro de la obra del Señor, y no en lideres genuinos llamados por Dios); se involucran en aventuras de todo tipo: aventuras sexuales inclusive; son infieles a sus parejas; culpan siempre a los demás por sus errores; Otros reclaman el control absoluto pero de forma tan egoísta, que en vez de procurar tener una visión espiritual y orar y consultar a Dios antes de actuar sobre las capacidades y talentos que están ejerciendo, y sobre lo que Dios ha depositado en sus manos, acuden a los recursos aprendidos en el mundo, y eso les satisface su ego. Yo soy el que manda, y nadie está en esto sobre mí. Yo soy quien tengo el control.
El egoísmo agudo es sumamente dañino. Porque cuando alguno llamado cristiano juega con fuego, y hace trampa, pues siempre quiere ganar, inclusive al hermano con el que cuenta para ser de ayuda y de bendición, sobre todo al descubrir que este es más talentoso y hábil, de forma egoísta le cierra el paso y le desanima, tan solo por sentirse en su puesto como el súper, lo que está logrando es que tarde o temprano caiga en su propia trampa como el caso de Aman con Mardoqueo.
Por otra parte, cuando son algunos son contratados para realizar algún trabajo quieren cobrar el precio justo, aunque hayan hecho mal sus labores, o cobran más de lo justo al hermano, todo eso es producto de su egoísmo o su codicia y su avaricia. Y hasta en una conversación siempre quieren tener la razón, aunque no conozcan del tema que se está discutiendo, pues les cuesta mucho aceptar que alguien tiene razón o una opinión diferente y más clara que él o ella.
Otros que encierran este tipo de egoísmo son indiferentes con su esposa e hijos; cuando conducen un automóvil lo hacen en forma muy irresponsable; son deshonestos en sus tratos comerciales; maltratan física, emocional e espiritualmente a su propia familia. Son los que les gusta humillar al prójimo, y golpean con sus palabras.
Hay maestros de escuela que humillan al alumno, y por otro lado les gusta que los adulen; otros piden dinero o cosas prestadas con la intención de no devolver nada. Allí están los racistas que creen que por tener una nacionalidad o un color de piel diferente a otros, son superiores.
Este tipo de egoístas los encontramos en altos cargos públicos pero también en altas posiciones dentro de las iglesias; o sea, que también pueden llegar a ser pastores; ancianos; líderes religiosos , evangelistas, maestros, diáconos y predicadores que se aprovechan de la fe de la gente para lograr sus propósitos personales. Este tipo de persona es muy difícil de discipular, pues todo lo sabe. Este tipo de líder es un depredador de almas.
Hay quienes solo saben hablar como pavos reales en su egoísmo y su orgullo propio, sobre sus largos días de ayuno; de su formación teológica y de sus grandes conocimientos bíblicos; de las revelaciones que ellos solos pueden recibir de Dios; de sus tiempos de oración para impresionarlo a otros. Estas personas se mantienen en competencia espiritual con otros creyentes. Además, establecen sus propias normas en las iglesias como si fueran mandamientos de Dios.
Por último y antes de darles a tomar del antídoto más efectivo aun contra todo tipo de egoísmo, tenemos:
e. El egoísmo severo: este tipo de egoísmo lo manifiestan los que dañan con toda intención sin tan siquiera sentir culpa ni remordimiento alguno. (sociópatas).No tienen conciencia, pues para ellos lo bueno es igual que lo malo y viceversa. La Biblia registra personajes con este nivel de egoísmo. (Herodes el grande mandó a matar a miles de bebes inocentes por miedo del rey que habría de nacer (Jesús). Este mismo Herodes fue el que ordenó decapitar a Juan el Bautista, porque le agradó la forma de bailar de una jovencita.)
Usted puede encontrar registros bíblicos de personajes con un egoísmo severo (1 de Reyes 21: 1- 24).Es la historia de Acab, un rey que ostentaba todo el poder de Israel y se antojó de la viña de Nabot, y este rey, como no pudo comprarla, permitió que asesinaran a un hombre inocente para robarle su heredad.
Y lamentablemente, este nivel de egoísmo severo va en aumento cada día. El apóstol Pablo nos ofrece una muestra del egoísmo severo para estos últimos tiempos finales:2 Timoteo 3:1-5
3:1 También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos.
3:2 Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, 3:3 sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno,
3:4 traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios,
3:5 que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita.
La pregunta es: ¿Habrá egoístas de este tipo en las congregaciones cristianas? La respuesta es: Sí, y el porcentaje es alarmante.
Las costumbres familiares son muy difíciles de cambiar y aquellos que fueron maltratados o abusados, aunque sean cristianos; sino buscan ayuda en el cuerpo de Cristo, no madurarán espiritualmente, pues repetirán las experiencias que vivieron dentro de su familia. Por eso Moisés dijo: “La maldad de los padres se repite de tres a cuatro generaciones”.
Números 14:18
Jehová, tardo para la ira y grande en misericordia, que perdona la iniquidad y la rebelión, aunque de ningún modo tendrá por inocente al culpable; que visita la maldad de los padres sobre los hijos hasta los terceros y hasta los cuartos.
Y algo de suma importancia en todo esto: Y es que podríamos pasar de un egoísmo moderado a un egoísmo severo, si no asimilamos el antídoto más eficaz contra esta raíz, pues es la forma cómo funciona el individualismo. Por lo tanto, es indispensable que identifiquemos cuando estamos pasando los limites saludables o cuando estamos dañando a los demás. En 2 Samuel 11 encontramos el caso de David cuando en su egoísmo, se quedo en el balcón de su reino y no fue a la guerra. Todos conocemos su historia y como paso de un egoísmo moderado a uno agudo. Y si no hubiera sido por la misericordia de Dios , se hubiera perdido. Esto nos dice que cuando somos controlados por el egoísmo, no solo le causamos daño a otro, sino que nosotros nos convertimos en víctimas de nuestro propio egoísmo, pues: “Todo lo que el hombre siembra eso cosecha”. Y Dios nos muestra las consecuencias que sufrimos por nuestro egoísmo.
¿Cómo podemos identificar a una persona con síntomas de algún tipo de egoísmo?
Podemos identificar a una persona egoísta por lo que dice, hace y piensa. Es muy importante, que aprendamos a identificar nuestro propio egoísmo y luego el de otros, pues evitaremos causar daños a otros y a nosotros. Es posible identificar a una persona egoísta por las siguientes señales:
No perdonan, pues su orgullo los convierte en personas muy rencorosas y vengativas, pues siempre están manteniendo en su mente, lo que un día alguien les hizo.
Disfrutan de arruinar la reputación de otras personas, especialmente, cuando sienten celos o envidia también.
Controlan las conversaciones, no pueden decir: “está bien, tienes razón”.
Siempre le echan la culpa de sus errores a otros; además son muy manipuladores.
Golpean a su esposa verbal o físicamente.
Desafían a las autoridades gubernamentales o a las que Dios ha establecido en la iglesia.
No les gusta trabajar, generalmente son muy flojos.
No son generosos, y les incomoda mucho cuando otros reciben buen trato.
Podemos reconocerlos por lo que en lo oculto dicen, pues son muy hipócritas, y mienten aun cuando es conveniente decir la verdad.
Son muy iracundos, y manifiestan su ira siempre con los más débiles.
Generalmente, muestran doble personalidad, pues en su casa se comportan en forma muy destructiva, pero fuera son muy encantadores. 12) No aceptan que algún cristiano les enseñe, pues creen saberlo todo. 13) Son muy irresponsables con su sexualidad. Estas personas violarán si fuera necesario.
Generalmente son adictos a sustancias o a hábitos destructivos como las loterías, pornografías, y otros vicios ocultos.
Tienen mucho temor a ser desplazados por otros; les falta misericordia; no han entendido la gracia de Dios; tienen mucho vacío espiritual y tratan de llenarlo con actividades religiosas.
¿Cómo tratar con nuestro egoísmo?
La Biblia tiene las herramientas o principios para tratar con nuestro egoísmo, y la herramienta principal es el amor.
Tanto en Deuteronomio como en los Evangelios se registra el antídoto por excelencia contra el egoísmo:
Deut.6:4 Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es.
6:5 Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas.
6:6 Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; 6:7 y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.
Mat.22:37Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.
22:38 Este es el primero y grande mandamiento.
22:39 Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
Lucas 10:25 Y he aquí un intérprete de la ley se levantó y dijo, para probarle: Maestro, ¿haciendo qué cosa heredaré la vida eterna?
10:26 El le dijo: ¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo lees?
10:27 Aquél, respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo.
10:28 Y le dijo: Bien has respondido; haz esto, y vivirás.
Marcos
12:30 Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento.
12:31 Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos.
Conclusión
El egoísmo tiene que irse cada día que pasa mas y mas de nuestros corazones, si queremos formar parte del Reino de Dios y su sistema de vida, totalmente opuesto al reino de este mundo. Y la demostración mayor la vemos en Jesucristo Su hijo, en quien jamás hubo huella alguna de egoísmo. Pero si estamos en este momento compartiendo este cuadro que se nos presenta, se hace entonces necesario ir en humillación delante de nuestro Dios para que nos ayude y nos limpie de todo egoísmo en nuestro interior.
Mar 10:26 Ellos se asombraban aun más, diciendo entre sí: ¿Quién, pues, podrá ser salvo?
Mar 10:27 Entonces Jesús, mirándolos, dijo: Para los hombres es imposible, más para Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios.
INTRODUCCION
En un tiempo final donde estamos contemplando que cada día es más difícil y hasta podríamos decir, imposible desde el punto de vista humano, vivir por la fe y responder al llamado de Dios para servirle a tiempo completo, no nos extraña que sean muchos los creyentes que desfilan hacia otros objetivos, otras metas y se concentren en su economía y principalmente en sus necesidades materiales. Y muchas de esas necesidades han sido producidas por el mercadeo actual. Le crean a ud. La necesidad de un TV digital, de un iphone, de toda tecnología computarizada, entre otras.
Pero tenemos que hacernos estas preguntas tan simples: ¿Qué nos hace mas feliz, Dios o lo que este mundo nos ofrece?
Ante una respuesta obvia, ¿Por qué nuestra tendencia es a evadir el servicio al Señor y olvidarnos de que el que llama es fiel para sostenernos en cada área de nuestras vidas? ¿Acaso nuestro Dios ha cambiado, o es el Dios de lo imposible todavía? Tal vez se nos este haciendo difícil responder porque no cabe la menor duda de que no es fácil; es mas difícil si se tiene que mantener los hijos que ya hay en el matrimonio, o atender las necesidades familiares. Sin embargo, ¿Qué tan difícil es vivir en desobediencia a Dios? El es paciente, pero cuando se trata de su obra, ¿Quién le va a estorbar?
Y después de este testimonio, es bien importante saber que la Palabra de Dios está repleta de situaciones imposibles para el hombre, pero de la intervención divina que todo lo hace posible. A continuación traeremos uno de los incontables pasajes que nos dan testimonio y nos imparten la fe necesaria para poner en acción todo lo que Dios nos ya ha estado pidiendo o lo que nos vaya a pedir de hoy en adelante.
FONDO BIBLICO: MARCOS 10:13-30
Breve Trasfondo
Si contemplamos el escenario en el cual se desarrolla todo lo que se registra en este pasaje, tendríamos que irnos a Marcos 9:33.
Ya Jesús en su recorrido ministerial, había llegado a Capernaum; en el camino los discípulos estaban discutiendo sobre quién sería el mayor de ellos en el reino. Es claro que ellos no habían entendido aun el mensaje sobre el reino de los cielos; estaban concentrados más bien en un reino terrenal, y en sus mentes estaba la posición y la autoridad y beneficio personal que obtendrían si Jesús llegaba a ser rey.
Y Jesús les vuelve a recalcar quien sería mayor en su reino, con un ejemplo sencillo: el tomo a un niño para ilustrarles que sus motivos acerca de sus logros personales estaban bien lejos de lo que realmente era Su reino. Un niño tendría más importancia debido a la pureza de su tierno corazón, en la forma de recibirle a Él. No es malo que se tenga aspiraciones y objetivos en esta tierra; el problema es tener aspiraciones equivocadas o inapropiadas, pues el orgullo o la inseguridad pueden llevarnos a valorar más la posición o el prestigio que el hecho de que somos llamados a servir.
En el reino de Dios esos motivos son destructivos, y debemos estar claros en que el Reino de Dios no está estructurado para nuestro beneficio personal y nada más.
Después de otros sucesos, Jesús abandono a Capernaum para ir a su último viaje a Judea. Y es durante ese viaje en donde nos detenemos en este pasaje:
Lectura vs. 13-16
Mar.10:13 Y le presentaban niños para que los tocase; y los discípulos reprendían a los que los presentaban.
Mar 10:14 Viéndolo Jesús, se indignó, y les dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios.
Mar 10:15 De cierto os digo, que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él.
Mar 10:16 Y tomándolos en los brazos, poniendo las manos sobre ellos, los bendecía.
¿Cuál fue la reacción de Jesús cuando los discípulos intentaron impedir que los niños fueran presentados ante El?
Dice el vs. 14 que se indignó. Indignarse es irritarse, molestarse, enfadarse, airarse. Recordemos que ya El les había corregido anteriormente. Y ahora tiene que volver a mostrarles que su actitud no era la correcta. Era necesario que ellos entendieran de una vez y por todas que Jesús no estaba tratando de levantar un reino terrenal, y ellos lo que buscaban era una posición de prestigio. Les desagradaba la crítica y el rechazo de los líderes religiosos. Y Jesús les estaba indicando a lo que Él había venido. Además les demostró por medio de los niños, quienes eran realmente los aptos para entrar al Reino de los cielos.
Lectura vs 17-22
Mar 10:17 Al salir él para seguir su camino, vino uno corriendo, e hincando la rodilla delante de él, le preguntó: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?
Mar 10:18 Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo uno, Dios.
Mar 10:19 Los mandamientos sabes: No adulteres. No mates. No hurtes. No digas falso testimonio. No defraudes. Honra a tu padre y a tu madre.
Mar 10:20 El entonces, respondiendo, le dijo: Maestro, todo esto lo he guardado desde mi juventud.
Mar 10:21 Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz.
Mar 10:22 Pero él, afligido por esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones.
¿Qué quería aquel joven de Jesús?
A pesar de que era joven, sabemos que era rico, materialmente hablando; además era religioso, pues conocía Las Escrituras y el mismo testifico que guardaba los mandamientos que Jesús le citaba. Pero tenía un problema y bien serio: aquel joven no se sentía seguro de la vida eterna. Sentía que no era salvo y por eso preguntó, sobre cómo lograrlo.
¿Sabía aquel joven ante quien se arrodillaba? ¿Y que era lo que esperaba como respuesta?
El joven le llamo Maestro bueno. Su concepto de Jesús era el de un maestro, no el de Dios mismo. Posiblemente esperaba ser elogiado y que al mismo tiempo se le garantizara la vida eterna.
¿Y que nos dice Marcos 10:21 sobre la respuesta de Jesús?
Lectura.
Mar 10:21 Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz.
La misericordia y el amor se encontraron en Jesús quien siendo Dios anhelaba salvar a aquel joven. Nos dice la Palabra que en ese momento, Jesús amo a aquel joven; y tuvo compasión de él. Jesús le manifestó su amor genuino, aun sabiendo que este no le seguiría. Y es que el verdadero amor es capaz de dar un mensaje claro y una amonestación de advertencia sin irse por las ramas, sino hablando con la verdad y con sinceridad. Si su amor hubiera sido superficial, su mensaje hubiera sido algo parecido a esto: Sigue así joven, que vas bien; vas por buen camino; te apruebo en todo lo que estás haciendo. Pero demostrándole su autentico amor, penetró a su interior para hacerle ver sus verdaderas actitudes y motivaciones reales. Jesús le señalo lo que realmente le hacia falta; le invito a dejar lo que tenia para seguirle. Y se lo trajo todo sin engaño alguno o suavizándole el camino como muchos hacen actualmente al evangelizar.
¿Cuál fue la respuesta de aquel joven?
Mar 10:22 Pero él, afligido por esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones.
Jesús había puesto su dedo en el punto débil de aquel joven: su orgullo y sus verdaderos motivos salieron a la luz. La barrera que le impedía entrar al Reino de los Cielos era su amor al dinero y a las posesiones. Irónicamente, al ser confrontado después de haber testificado que cumplía con todos los mandamientos, estaba fallando en el principal: Amaras al Señor tu Dios sobre todas las cosas. Su actitud le incapacitaba para guardar el primer mandamiento; no permitió que su orgullo y autosuficiencia, colocaran al Señor sobre y por encima de todas las posesiones que tenia.
Y es que se requiere para ello, una entrega incondicional de corazón y vida al Señor. Y es que seguir a Cristo envuelve retos y cambios en nuestras vidas. La pregunta es:
¿Qué barreras pueden estar impidiendo o que le entreguemos a Dios nuestra vida, sin reservas, o que le sirvamos de todo nuestro corazón?
Lectura vs. 23-26
Mar 10:23 Entonces Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: ¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!
Mar 10:24 Los discípulos se asombraron de sus palabras; pero Jesús, respondiendo, volvió a decirles: Hijos, ¡cuán difícil les es entrar en el reino de Dios, a los que confían en las riquezas!
Mar 10:25 Más fácil es pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios.
Mar 10:26 Ellos se asombraban aun más, diciendo entre sí: ¿Quién, pues, podrá ser salvo?
¿Por qué Jesús expreso lo difícil que es para un hombre rico entrar al Reino de Dios en los vs24-25?
Jesús dijo que era muy difícil por dos razones:
Para que sus discípulos salieran del falso concepto de que servir a Dios y ser bendecido por El es sinónimo de tener riquezas materiales, fama, prestigio y autoridad. Los judíos creían que las riquezas terrenales son provenientes de la bendición de Dios como recompensa por ser buenos. Pero como el falso concepto que se tiene hoy, la prosperidad material no es una evidencia de que se tiene fe ni el apoyo de Dios.
Para que entendiéramos que por lo regular el que es rico tiene la tendencia a confiar demasiado en si mismo. Cuando se sienten vacios, les da con adquirir cualquier cosa que les ayude a aliviar su vacio y el dolor de no ser salvos. Y la realidad es que su abundancia se convierte en su pobreza como en el caso de la iglesia de Sardis. Por esto, la persona que lo tiene todo lo que quiere en esta tierra, puede carecer de lo mas importante: la salvación y la vida eterna.
¿Qué significa el dinero, o las comodidades, las posesiones, el trabajo o la profesión para tu vida?
El hecho de que Jesús le pidiera a aquel joven sus posesiones no significa que todos los creyentes deben vender sus posesiones para seguir a Cristo. Muchos de los seguidores del Señor no vendieron sus posesiones, pero las usaron para beneficio y bendición de otros. Lo que esto significa es que no debemos permitir que nada ni nadie nos impida seguir a Jesús adonde El quiera que le sigamos. Y El que nos llama, siempre se encarga de responder a estas preguntas:
¿Qué quiere el Señor de mi vida? ¿Adonde me quiere? ¿Cuando debo ir? ¿Como y de que voy a vivir?
Testimonio del Dios de lo imposible, posible. [Caso de mi llamado] Lectura vs 27-30
Mar 10:27 Entonces Jesús, mirándolos, dijo: Para los hombres es imposible, más para Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios.
Mar 10:28 Entonces Pedro comenzó a decirle: He aquí, nosotros lo hemos dejado todo, y te hemos seguido.
Mar 10:29 Respondió Jesús y dijo: De cierto os digo que no hay ninguno que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por causa de mí y del evangelio,
Mar 10:30 que no reciba cien veces más ahora en este tiempo; casas, hermanos, hermanas, madres, hijos, y tierras, con persecuciones; y en el siglo venidero la vida eterna.
¿A que se refería Jesús en este caso en particular, en el vs 27?
Jesús respondió a la interrogante de los discípulos sobre quien podría ser salvo, si el rico con dificultad se salvaba. Era necesario que se enfocaran en Dios y no en las cosas de la tierra. Y es en ese momento preciso en el cual Jesús destaca el poder de Dios para salvar. Y nosotros no solo debemos experimentar el poder de Dios para salvar como el que El ejerció al enviar a Jesús como Nuestro salvador. También necesitamos conocer, y aceptar que para Dios no hay nada imposible: Lo mismo El puede salvar, que libertar, que sanar, que proveer, que realizar milagros y prodigios, que extender nuestros días de vida, entre multitud de otras cosas que podríamos mencionar. Sin embargo, jamás olvidemos que es Él quien controla y tiene toda autoridad sobre Su reino. Por tanto, no depende de ninguno de nosotros, aquello para lo que El tenga a bien colocarnos. Lo que Pablo dice en Romanos 9:16 es aplicable a este aspecto: "Así que no es del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia”. Aquél quien puede levantar el muerto, no sólo físicamente pero también espiritualmente, también puede levantar a un descarriado, quien ha retrocedido al pecado, por reviviéndolo, renovándolo, restaurándolo. También Él es el ÚNICO que puede proveernos todo lo que necesitamos. De hecho, nuestro corazón y actitud deben de ser como la del Salmista que confesó: “¿A quién tengo yo en los cielos? Y fuera de ti nada deseo en la tierra” (73:25).
Lo que el hombre no puede hacer para sí mismo, Dios lo puede hacer para él; porque como es declarado: "Todas las cosas son posibles para Dios”.
Ahora bien, Dios hará lo imposible –siempre y cuando no interfiera con la salvación del alma involucrada en el evento.
¿Qué les aseguro Jesús a todos cuando Pedro le reclamó que ellos le habían seguido, dejándolo todo?
Jesús les aseguró que cualquiera que diera o hiciera algo de valor por Su causa, seria recompensado cien veces más en esta vida, y como mayor recompensa, la vida eterna. Esta promesa tiene que saberse interpretar; por ejemplo: si alguien es rechazado por la familia, por seguir a Cristo, ganara una familia más grande entre sus hermanos en Cristo.
Sin embargo, ¿Qué viene conjuntamente con las recompensas?
Jesús menciona las persecuciones, pues todo viene incluido en la salvación.
¿Por que es necesaria esta aclaración?
Para poner fin a los que le siguieran por los panes y los peces o para obtener posiciones, egoístamente.
Conclusión
Para Dios no hay imposibles. Pero nos toca entender que los que buscan los beneficios de forma incorrecta no alcanzaran nada de parte de Dios. Solo los humildes de corazón serán grandes en el Reino de los cielos. No dejemos que nadie nos confunda en cuanto a las enseñanzas bíblicas. Los que estan siendo llamados por Dios no tienen otra opción que confiar en el hecho de que para Dios no hay nada imposible.
Lo vemos en el Diluvio, en el Mar Rojo, en la guerra contra Amalec, en el agua en el desierto, en el Mana, en los 40 años de provisión en el desierto, en la provisión de la tierra prometida, en la simiente guardada por Dios, en medio de vientres estériles, en el Mesías prometido, en Su llegada, su ministerio, su muerte y su resurrección, en una vida transformada por Su poder, en la morada del Espíritu Santo, en la resurrección de los muertos, en Su poder libertador y sanador, en lo que somos en Cristo, en la manada pequeña, en Su bendita Palabra y lo veremos en Su venida.
EL CRISTIANO INTEGRO EN EL TIEMPO DEL FIN ESTUDIO FONDO BIBLICO:2 Timoteo 3:1-7
INTRODUCCION
Hay infinidad de cosas en el pensamiento de Dios acerca de lo que decimos ser y lo que Él espera que debemos ser, en el día de hoy. Este tiempo es seriamente eterminante ara cada uno de nosotros, sin acepción de personas. Y Dios anda buscando a los que son cristianos íntegros, en medio de un mundo que se encuentra en estado e descomposición. Hoy hablaremos de tres necesidades que tenemos que atender delante de Dios, si queremos mantenernos en la vida cristiana de forma victoriosa nestos últimos tiempos; tiempos finales que requiere que no pasemos por alto.
1. LA IMPERIOSA NECESIDAD DE SER INTEGROS LECTURA
Proverbios 10:9
El que camina en integridad anda confiado; Mas el que pervierte sus caminos será quebrantado.
¿Qué es ser íntegros?
El diccionario define integridad como: rectitud, virtud de honestidad, calidad de íntegro. Mas la definición bíblica va más allá de la definición secular. También significa limpieza, pureza, honradez y justicia. Quiere decir: estar completo, maduro y que no admite otro contenido. Integridad bíblica implica conducta y carácter. Es más que simplemente no mentir. Es rehusar a engañar, rehusar a robar o a manipular en alguna forma. Una persona íntegra es una persona sincera, y de palabra, una en quien sepuede confiar por completo.
La Integridad es y nos habla de ser “entero”, “intacto”, “sin tacha o defecto”. Mucha gente desconoce todo lo que abarca el concepto de integridad. En esencia, pues, ser íntegro en el sentido bíblico significa tener un amor incondicional a nuestro Padre celestial y lealtad absoluta a su voluntad y propósito. Las personas íntegras son aquellas que se esfuerzan y viven procurando agradar a Jehová en todo lo que hacen; son aquellos que tienen las mismas prioridades que el Señor. Una persona integra es capaz de discernir entre el comportamiento bueno y malo. La integridad es hacer lo que Dios dice que es lo correcto, aún si haya un precio caro a pagar. Es manifestar el carácter de Dios en nuestro diario vivir.
¿Somos nosotros personas de integridad? Tal vez no se tenga mucho conocimiento acerca de los misterios de Dios en Su Palabra pero, no hay ninguna razón por la cual no podamos ser personas de integridad. El Señor jamás se sale de lo establecido en Su Palabra, y eso es lo que quisiera estar logrando el enemigo, para los cristianos de este tiempo: que se salgan de los principios bíblicos para vivir una vida lejos de Dios y Su Palabra. Veamos ahora algunas de las razones por las que es tan importante ser íntegros.
1. La palabra de Dios es poderosa porque es respaldada por la integridad de Dios. La integridad de Su palabra nos da la confianza y le da validez a la Palabra cuando la confesamos sobre nuestras circunstancias por lo que podemos tener la plena confianza de que Dios cumplirá lo que El dijo. Jeremías 1:12 nos dice: Y me dijo Jehová: Bien has visto; porque yo apresuro mi palabra para ponerla por obra.
2. Según Dios apresura Su palabra para ponerla por obra, también nosotros debemos ser personas que apresuramos nuestra palabra para ponerla por obra. Y cuando nosotros prometemos algo estamos empeñando nuestra palabra. Pero cuando no cumplimos lo que hemos prometido nuestra fe se debilita, y con el tiempo dejamos de confiar en la palabra de Dios. Esto es debido a que ya no podemos fiarnos de nuestra propia palabra. Sabemos que la integridad es una virtud del carácter de Dios; y Dios no miente. Y lo que El lo prometió en Su palabra, podemos estar seguros que El apresurará Su palabra para hacer lo que ha prometido. Se nos dice en Números 23:19 "Dios no es hombre, para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta. El dijo, ¿Y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará?"
3. Una persona de integridad tendrá una buena reputación y no tendrá temor de ser expuesta o descubierta. La integridad brinda un camino seguro a través de la vida. Proverbios 11:3 dice: "La integridad de los rectos los encaminará; pero destruirá a los pecadores la perversidad de ellos.
Una de las más grandes necesidades para aquellos en el ministerio de hoy día es que anden en la integridad. El nos ha llamado a ser diferentes del mundo, tanto en nuestra apariencia como en nuestro carácter.¿Pero, qué está sucediendo con muchos llamados cristianos hoy? El camino estrecho de la integridad, por el cual debemos andar, se esta ensanchando para muchos; tanto es así que la oración y el ayuno están en peligro de extinción dentro de la iglesia. El enemigo sabe que si los cristianos se desconectan de Dios para conectarse con el mundo, el resultado es obvio: una vida como la que se describe en 2 Timoteo 3, invade entonces y arropa a los cristianos como veremos mas adelante.
Evidentemente, no se está siguiendo el modelo bíblico ni, mucho menos, concretamente, el ejemplo de Nuestro Señor Jesucristo, cuyo enfoque principal durante su ministerio terrenal fue la formación del carácter de sus seguidores. El Sermón del Monte pone de manifiesto este principio. Las Bienaventuranzas con que comienza el Sermón en el Evangelio de Mateo vienen a ser una descripción del carácter esencial que deben tener los verdaderos cristianos. En contraste con el cristianismo moderno, Jesús recalcó la importancia fundamental del “ser luz, de ser sal, de ser cristianos íntegros, etc., más bien que del “hacer” de sus discípulos. Durante tres intensos años buscó transformar a un caprichoso Simón en el firme Pedro, al hijo del trueno que era Juan en el discípulo del amor; y así con los demás. Y eso no ha cambiado. Hoy estamos en el taller para que el Señor trasforme nuestras vidas.
Pero ahora. ¿qué estamos viendo? Vemos a líderes y a cristianos que se supone tengan fundamentos solidos y sean creyentes de base que conocieron la vida cristiana por la Palabra, ahora están careciendo del más elemental carácter cristiano: y actúan como creyentes inmaduros, dominados por la carne y sus deseos; el orgullo, la autosuficiencia, la indisciplina, el egocentrismo, los extremismos, los dogmatismos, los personalismos y, en definitiva, dominados por la necedad y la simpleza; personas que no saben perdonar, que no están dispuestos a ocupar un segundo plano, que solo quieren apoyar lo suyo (en el sentido más amplio de la palabra), que no cuentan con nadie, que parecen poseer el don de la infalibilidad, etcétera.
Con un bagaje humano tan podrido en sus filas, la Iglesia no puede prevalecer en un mundo que está sumergido en terribles miserias. Por elocuentes que sean los evangelistas, por espectaculares y llamativas que sean las campanas, por estruendosa que sea la música, por mas famosos que sean los cantantes y formen parte de una farándula dizque cristiana, por mas divertidos que sean los payasos, y por mas vistosas que sean las danzas, si falta la integridad y el carácter cristiano se deforma, todo está destinado al fracaso: hasta los aparentes avivamientos de los que se ufanan estar viviendo algunos. Es interesante notar que Jesucristo nunca utilizó de su breve tiempo en la Tierra para organizar grandes campañas evangelísticas, sino para formar el carácter de doce hombres que revolucionarían el mundo de entonces hasta hoy. Es por eso que además de la necesidad de ser íntegros, tenemos otra gran necesidad.
4. LA NECESIDAD INELUDIBLE DE TRANSFORMAR EL CARACTER
El Sermón del Monte pone de manifiesto este principio. Las Bienaventuranzas con que comienza vienen a ser una descripción del carácter esencial de los verdaderos cristianos. En contraste con el cristianismo moderno, Jesús recalcó la importancia fundamental del “ser luz, ser sal, ser cristianos íntegros, etc., más bien que del “hacer” de sus discípulos. Durante tres intensos años buscó transformar al caprichoso Simón en el firme Pedro, al hijo del trueno que era Juan en el discípulo del amor; y así con los demás.
Pero ahora. ¿qué estamos viendo? Vemos a líderes y a cristianos de base que conocieron la vida cristiana por la Palabra, careciendo del más elemental carácter cristiano: creyentes inmaduros, dominados por la carne y sus deseos; el orgullo, la autosuficiencia, la indisciplina, el egocentrismo, los extremismos, los dogmatismos, los personalismos y, en definitiva, dominados por la necedad y la simpleza; personas que no saben perdonar, que no están dispuestas a ocupar un segundo plano, que solo quieren apoyar lo suyo (en el sentido más amplio de la palabra), que no cuentan con nadie, que parecen poseer el don de la infalibilidad, etcétera.
Entre las principales tareas pendientes de la Iglesia actual se encuentra, sin lugar a dudas, la del carácter de sus miembros. Tras la necesidad imperiosa de la sana doctrina fundamental (sin la cual no hay Iglesia), la formación del carácter está en el primer lugar de la lista de mayor importancia. Sin embargo, es uno de los aspectos más descuidados de la vida cristiana hoy en día.
Hoy más que nunca, la Iglesia tiene el ineludible deber de formar el carácter de quienes la integran, y la principal responsabilidad recae en sus ministros ordenados por Dios. Si es necesario, habrá que quitar tiempo a otras actividades e invertirlo en la formación del carácter, porque esto, a su vez, repercutirá favorablemente en todos los demás aspectos de la vida de la Iglesia.
Proverbios 4:23: “Con toda diligencia guarda tu corazón, porque de él brotan los manantiales de la vida”. En el corazón es donde se forma el carácter. Y se requiere alimentarlo con las sanas palabras de Nuestro Señor Jesucristo y purificarlo con la presencia vivificante del Santo Espíritu. De manera que podemos ver el aprovechamiento de un cristiano integro cuando por su fruto y su carácter, se manifiesta a todos. Quizá sea mucho lo que tengamos que sacrificar, y las humillaciones que tengamos que pasar y sufrir, y pueden ser poderosos y tremendos los esfuerzos que tengamos hacer, pero bien vale la pena correr la carrera que tenemos por delante.
Pero hay que hacerlo todo movidos por un carácter auténticamente cristiano, integro, si es que no queremos correr en vano, y cansarnos con la fatiga espiritual que ha ido dejando a muchos como de ser íntegros en Cristo. La importancia que le da el líder a la integridad en su vida ayuda a conocer el carácter de él como una persona de confianza, calificada para el liderazgo. ¿Por qué ciertas personas que están en el liderazgo no son personas auténticas? ¿Por qué solo aparentan ser espirituales? Posiblemente, ese sea el problema más grande del liderazgo: la falta de un carácter integro y recto delante de Dios.
El carácter es básico para todas las decisiones que tomamos. Quienes somos es lo que determina lo que hacemos. Jesús le dio importancia a esa verdad en sus enseñanzas de Mt 5-7. De ahí que el carácter sea el principal componente de la naturaleza moral interior nuestra.
¿Y de qué estamos hablando entonces al señalar el carácter?
El carácter es aquel conjunto de componentes que expresan de una manera individual y distintiva el modo de ser y comportarse de una persona en particular; significa marca(grabado), y se combina con una profunda y fija, innata: nuestro temperamento que es la estructura básica. El carácter en su formación, se ve fuertemente influenciado por el ambiente, la cultura, la educación, el entorno social y familiar, el núcleo de amistades o de trabajo, etc., y como es difícil de definir, es mejor entenderlo desde cómo se forma y cómo funciona en la vida cristiana. Uno de los factores esenciales del carácter es la voluntad unida al temperamento, donde la expresión del autodominio o la templanza sobre nuestro comportamiento, especialmente en las decisiones importantes. Se ejerce libertad, pero a la vez se condiciona por el deber, la responsabilidad, y el respeto en nuestro caso en particular como cristianos, a los principios que Dios ha preparado de antemano para nosotros.
De modo que lo que somos, es el factor determinante último de lo que hacemos". Tito 1:5–9 por ejemplo, nos muestra la integridad en el carácter que se hace notoria en aquellas personas que la practican, y más aun en el liderazgo cristiano. Pablo, escribiendo esta carta pastoral a Tito, uno de los obreros de aquel tiempo, le expreso la necesidad de formar el carácter integro de los que serian lideres dentro de la iglesia: 1:5 Por esta causa te dejé en Creta, para que corrigieses lo deficiente, y establecieses ancianos en cada ciudad, así como yo te mandé;
1:6 el que fuere irreprensible, marido de una sola mujer, y tenga hijos creyentes que no estén acusados de disolución ni de rebeldía. 1:7 Porque es necesario que el obispo sea irreprensible, como administrador de Dios; no soberbio, no iracundo, no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, 1:8 sino hospedador, amante de lo bueno, sobrio, justo, santo, dueño de sí mismo, 1:9 retenedor de la palabra fiel tal como ha sido enseñada, para que también pueda exhortar con sana enseñanza y convencer a los que contradicen.
Esto nos dice que el Liderazgo íntegro, se debe notar por la solidez y transparencia de vida que debe manifestar. La importancia que le da el líder a la integridad en su vida ayuda a conocer su carácter, como una persona de confianza, calificada para el liderazgo. Un ejemplo vivo de un carácter integro en la Biblia lo podemos ver en José. A pesar de que sus hermanos lo trataron mal, y lo vendieron en esclavitud, él mantuvo su relación con el Señor, y continuo su andar en integridad. De hecho la integridad y el carácter formado por Dios fueron dos factores que le causaron haberse levantado en el mas grande puesto en Egipto, como primer ministro de Faraón (Gen 41:40). Faraón vio la mano de Dios sobre la vida de José, y también lo vio como alguien con sabiduría e integridad; lo vio como alguien en quien podía confiar para hacer lo necesario.
José no recibió la integridad súbitamente como un regalo de Dios momentáneo y sobrenatural. Pero él vivió en integridad a través de toda su vida. Pero…
¿Por qué ciertas personas que están en el liderazgo no son personas auténticas? ¿Por qué solo aparentan ser espirituales? Posiblemente, ese sea el problema más grande del liderazgo de hoy: la falta de un carácter recto. Cuando una persona peca y puede vivir con ello, deja de ser íntegra. La integridad implica la confesión del pecado y el apartarse de él y no aparentar que no ha ocurrido nada. Eso es pureza.
Pero, por supuesto existe un punto dentro del pecado donde ocurre la descalificación para el liderazgo en la iglesia. ¿Hasta qué grado cuenta la actitud que la persona tiene hacia el pecado para dicha descalificación?
Pablo dice en I Cor.9:26-27 para responder la pregunta, lo siguiente: 9:26 Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire, 9:27 sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado.
Hay entonces ciertos pecados que revelan una ruptura tal en la integridad, que la persona que ha caído queda descalificada para volver a ejercer un liderazgo prominente. Hay actos repetitivos tales como la inmoralidad sexual o el encubrimiento que no son sólo cuestión de pecado, sino que en realidad lo que revelan al mismo tiempo es una falla en el carácter, que nos muestran que carecen de lo necesario para ejercer el liderazgo; aunque Dios perdona nuestros pecados si nos arrepentimos, y nos limpia como nos describe el Salmo 51, ya no se trata de una cuestión de perdón; dicha persona carece de la sustancia que se requiere para los ministerios que Dios menciona en Las Escrituras, con requisitos previos. Y algunos buscando evidencia bíblica dirán: Pero, ¿qué del rey David en el Antiguo Testamento? Ese incidente es el único caso que las Escrituras registran de un líder culpable de conducta inmoral que se le permitió permanecer en el mismo liderazgo prominente. Pero después del incidente con Betsabé, su vida no volvió a ser la misma; se volvió agria. Sí, fue confrontado y salió limpio; sin embargo, perdió en el campo de batalla, y su familia enloqueció. Nunca volvió a alcanzar el pináculo al que una vez había llegado. Y los que permanecen en su posición ministerial después de deshonrar el ministerio, rendirán cuentas a Dios por ello.
5. LA NECESIDAD DE NO ADOPTAR EL CARÁCTER DE LOS HOMBRES DE TIEMPOS POSTREROS
En 1 Timoteo 3 el apóstol Pablo nos indica aquellas fallas en el carácter de los hombres de los tiempos postreros, en los cuales necesitamos entender que necesitamos evitar y al mismo tiempo tomar las decisiones claras y definitivas de dejar que nuestro carácter sea formado y trasformado conforme al de Cristo, si queremos servirle con integridad. Mientras que los rasgos del carácter que puedan estar afectando nuestra relación con Dios, con nuestra familia y con los demás, debemos proceder a erradicarlos de nuestras vidas, dando al Señor la potestad absoluta sobre nuestro corazón y todo nuestro ser: alma, cuerpo y espíritu. Hay quienes sus esfuerzos por ser trasformados son mínimos por estar viviendo conforme a la carne, su concupiscencia y sus deseos; y se engañan a si mismos pretendiendo ser lo que en realidad no son. Y es una verdadera lastima, que habiendo comenzado en el espíritu vayan a terminar rindiéndose a la carne y sus deseos, perdiendo el respeto a Dios y abandonándose a las fallas de carácter que les conducen a la caída y a las redes del pecado. Y créanme, que Dios pasa cuenta y la paga del pecado es muerte; llámese como se llame y lleve el tiempo que lleve dentro de la iglesia o ejerciendo un cargo o ministerio.
En el capítulo 3 Pablo usando una expresión profética, explico a Timoteo el curso de los acontecimientos y la importancia de aferrarse firmemente a la Palabra.
LECTURA
3:1 También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. ¿A que tiempo o época se refería el apóstol Pablo con los postreros días?
La frase «en los postreros días» hace referencia a un período que en realidad empezó con la vida y ministerio de Cristo sobre la tierra. Y la expresión también se refiere al periodo final de esta era presente y particularmente al estado de la Iglesia antes de la venida de Cristo. Estos serán «tiempos peligrosos», o sea, «difíciles, arduos para enfrentar. Y una cosa es segura: estamos en esos días.
¿Por qué se consideran días difíciles y peligrosos, según explicaba Pablo?
LECTURA
3:2 Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, 3:3 sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, 3:4 traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, 3:5 que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita.
Si observamos estos cuatro versos nos presentan una lista detallada de actitudes pecaminosas provenientes del carácter de los hombres en este periodo, y todo en una sola oración.
¿De que tipo de pecados se trata? La lista nos trae pecados agrupados todos sin clasificar por su grado de gravedad, pues ante el Señor, todo pecado es exactamente eso. Y podemos encontrar entre estos pecados, los cometidos contra Dios, contra el prójimo, pecados de la carne, del espíritu, los cuales en este tiempo se practican de forma alarmante y terrible.
¿Y qué tiene que ver esa lista sobre el carácter de los hombres en este tiempo con la iglesia de Jesucristo? Si damos lectura nuevamente al verso 5, entenderemos entonces y nos daremos cuenta de que podemos encontrarnos dentro de la iglesia con este tipo de personas: 3:5 que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita. O sea, que los hay que hacen alarde de cristianos pero la verdad es que no lo son, sino que siendo hipócritas, niegan la eficacia del verdadero Evangelio de Jesucristo. Y esta es la mas sutil de todas las formas en las que hay quienes día tras día viven sin la presencia de Dios dentro de la iglesia. Al enumerar las características del verso 2, ¿Qué aspectos del carácter manifiestan falta de integridad?
1. Los hombres amadores de sí mismos» es la característica máxima de los postreros días. Este amor de uno mismo nos habla del egoísmo tan marcado que existe aun en medio del pueblo llamado pueblo de Dios. ¿Qué es un amador de si mismo? Es uno que manifiesta el egoísmo en todo lo que hace. Mientras Pablo hablaba en tiempo futuro, podemos decir que son las cosas en tiempo presente y no fallamos, pues esa es la descripción de la gente hoy: Pues la gente solo tendrá amor por sí misma y por su dinero, y orgullosos, que se burlarán de Dios, serán desobedientes a sus padres y malagradecidos. El término egoísmo hace referencia al amor excesivo e inmoderado que una persona siente sobre sí misma y es lo que le hace atender desmedidamente su propio interés. Es ese inmoderado y excesivo amor de sí mismo, donde el egoísta tiene un carácter capaz de subordinar el interés ajeno, y someterlo al suyo propio. Por lo que juzga todas las cosas desde su punto de vista solamente. Todo tiene que girar a su alrededor.
1. Y del egoísmo se pasa a una actitud de avaricia, donde todo lo desea para si mismo, y de ahí surgen otros pecados, tales como la envidia, la tacañería, una ambición desmedida y la usura; es una persona mezquina que no le gusta compartir de lo que tiene con los demás. Esos son los que dicen: la iglesia tiene dinero; que se las arregle con sus deudas. Es el que no diezma ni ofrenda.
2. y el que revela un carácter y espíritu jactancioso. La jactancia es ese orgullo excesivo del que se cree que se lo merece todo. Es prima hermana de la soberbia, la vanidad, la arrogancia y se pasa haciendo alarde de lo que es, de lo que tiene, etc.
3. «Vanaglorioso en realidad significa «fanfarrón».
4. El afecto natural verdadero casi desaparecerá; y en su lugar prevalecerá el afecto contra naturaleza.
5. «Crueles» significa «salvajes» y ciertamente que hoy es evidente una conducta salvaje.
6. «Impetuosos» significa «imprudentes» o «desenfrenados»; y por cierto que vivimos en una edad de desenfreno, sea que se trate de la velocidad de los medios de transporte, el desperdicio del dinero o del desprecio a la vida humana.
En otra versión se describen así: NUEVA VERSION INTERNACIONAL Ahora bien, ten en cuenta que en los últimos días vendrán tiempos difíciles. la gente estará llena de egoísmo y avaricia; serán jactanciosos, arrogantes, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, 3 insensibles, implacables, calumniadores, libertinos, despiadados, enemigos de todo lo bueno, 4 traicioneros, impetuosos, vanidosos y más amigos del placer que de Dios. 5 aparentarán ser piadosos, pero su conducta desmentirá el poder de la piedad. ¡Con esa gente ni te metas! Es claro que lo que estamos presenciando en nuestros días es el carácter de los hombres tal y como esta descrito en este pasaje bíblico. Vendrán sobre nosotros momentos todavía mas críticos y difíciles de llevar. Y no será por algún decreto directo de Dios, ni debido a ningún juicio que El envía, sino por causa del corazón del hombre carnal, a quien podemos encontrar sentado en las bancas de la iglesia igual que los que encontramos en la calle.
Si continuamos con el verso 3-5, ¿que otras fallas de carácter se muestran en estos?
7. implacables, actuando con severidad, sin misericordia ni bondad; son los que asumen actitudes brutales a la hora de tratar a los demás.
8. calumniadores, son los que acusan a los otros mintiendo con el fin de hacer daño y difamar y al mismo tiempo, ganar ventaja ante los demás.
9. intemperantes, carecen de templanza, de paciencia de tolerancia.
10. crueles,
11. aborrecedores de lo bueno,12. traidores,
13. amadores de los deleites más que de Dios,
14. que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita.
CONCLUSION
Nos resta seguir estudiando este pasaje pero haciendo una evaluación individual y personal de modo que nos despojemos de todas y cada una de estas características, a fin de estar preparados para vidas integras, sirviendo al Señor en espíritu y en verdad.
3:6 Porque de éstos son los que se meten en las casas y llevan cautivas a las mujercillas cargadas de pecados, arrastradas por diversas concupiscencias.
3:7 Estas siempre están aprendiendo, y nunca pueden llegar al conocimiento de la verdad.
3:8 Y de la manera que Janes y Jambres resistieron a Moisés, así también éstos resisten a la verdad; hombres corruptos de entendimiento, réprobos en cuanto a la fe.
3:9 Mas no irán más adelante; porque su insensatez será manifiesta a todos, como también lo fue la de aquéllos.
3:10 Pero tú has seguido mi doctrina, conducta, propósito, fe, longanimidad, amor, paciencia,3:11 persecuciones, padecimientos, como los que me sobrevinieron en Antioquía, en Iconio, en Listra; persecuciones que he sufrido, y de todas me ha librado el Señor.
3:12 Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución;
3:13 mas los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados.
3:14 Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido;
3:15 y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús.
3:16 Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia,
3:17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.
Ésta experiencia de luto, dolor y cuarentena universal nos ha obligado a replantearnos varios aspectos que formaban parte de nuestra “cultura cristiana” especialmente la que tiene que ver con los templos o lugares de culto. Crecimos equivocadamente denominando “iglesia” a los edificios y construcciones y de repente con el tiempo muchos olvidaron que “nosotros somos la iglesia”
Éste desenfoque condujo a muchos líderes a darle más valor a los edificios que a las personas y a cuidar más los aspectos materiales de la Iglesia que a las personas. He sido testigo y conozco historias de algunos mal llamados “pastores” que expulsaron un día sus rebaños para apoderarse de las propiedades y lugares del culto, sin tener ningún remordimiento. Hoy para bien de muchos de nosotros en el final de los tiempos, Dios permitió no la destrucción de nuestros templos o lugares de culto, sino la destrucción de muchos de nuestros añejos conceptos de cultura cristiana y está emergiendo la verdad indiscutible de que “la iglesia somos nosotros” y que para adorar a Dios no se requiere estar en Jerusalén o en Samaria, o en algún lugar determinado, sino que los verdaderos adoradores, adoraremos a Dios en Espíritu y en verdad.
Pero en ésta nueva dinámica universal Dios también nos ha recordado los deberes que tenemos como padres respecto a la adoración al Señor en la familia, que muchos padres descuidaron irresponsablemente delante de Dios. Se ignoraron negligentemente mandamientos muy claros que nos ordena Dios, como son:
“Instruye al al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.” (Pr. 22:6).
“Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.” (Dt 6:6-9)
“Guarda, hijo mío, el mandamiento de tu padre,
Y no dejes la enseñanza de tu madre;
Átalos siempre en tu corazón,
Enlázalos a tu cuello.
Te guiarán cuando andes; cuando duermas te guardarán;
Hablarán contigo cuando despiertes.
Porque el mandamiento es lámpara, y la enseñanza es luz,
Y camino de vida las reprensiones que te instruyen.”
(Prov 6:20-23
“Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar. Jesús le dijo: Mujer, créeme, que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre. Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos. Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.” (Jn 2:20-24)
Adorar es postrarse ante Dios y es una expresión de amor y respeto ante Él. Es dar obediencia completa al Señor. Es orar, reverenciar, y es la aceptación de Dios como “objeto de adoración”. Es el acto de estar ante Su Majestad, El Rey del universo. Un adorador es un piadoso y devoto, y es la adoración a Dios que nos conduce a la piedad y devoción y es la falta de adoración o nuestra negación de adorar a Dios, que hace al hombre impío, y lo conduce a la impiedad, hasta hacerlo vivir impíamente.
La adoración sigue siendo una especie de misterio. Puede ser planificada pero no programada; puede tener lugar entre cientos que se congregan o donde hay solamente dos o tres congregados. Es por causa de Dios y por su maravillosa obra que tenemos el deseo de adorarle. Por esta razón nosotros los Pastores no debemos sentirnos mal o inseguros porque “la iglesia en la casa” está funcionando mientras nuestros templos están cerrados.
Israel estuvo cuatrocientos treinta años en una atmósfera de cautiverio y opresión, humillación e injusticia, allí su vida era dolor, esclavitud y muerte, no tenían ninguna esperanza. Ellos desconocían otro tipo de vida, hasta que Dios se le reveló a Moisés. (Éxodo 3:18) La única forma que aquello iba a cambiar era que ellos fueran libertados de esa condición y salieran de esa atmósfera de terror y muerte y decidieran servir a Dios.
Alabar es celebrar, glorificar, cantar y la expresión más usada es «Aleluya» una expresión hebrea de «alabanza» a Dios que se ha incorporado a casi todos los idiomas del mundo. Alabanza es agradecer: es la expresión de gratitud y reconocimiento por todo lo recibido. Es ofrecer sacrificio u ofrenda a Dios.
La oración, la alabanza y la adoración pertenecen a la atmósfera espiritual, donde Dios habita. Vamos a decir que nosotros necesitamos la atmósfera terrestre, para poder vivir en esta tierra. Esa atmósfera terrestre, se compone esencialmente, de oxígeno, nitrógeno y dióxido de carbono. El oxigeno lo necesitamos para respirar, el nitrógeno es una capa protectora que impide que caigan a la tierra, meteoritos, estrellas y también desechos planetarios. El dióxido de carbono lo necesitan las plantas para vivir. Sin el reino vegetal no existe el reino animal, y ninguno de estos reinos existirían sin el reino acuífero o acuático. La atmósfera de los peces, es acuática, ahora la atmósfera del alma es espiritual: oración, alabanza y adoración.
El ser humano fue creado para vivir y respirar en una atmósfera espiritual de oración, adoración y alabanza a su Creador. La vía a través de la cual se recibe el poder divino debe ser preservada con el fluir de gozosas alabanzas que se elevan hacia su hacedor. La ruptura del vínculo bendición-obediencia provocada por el pecado silenció la alabanza del ser humano hacia Dios e introdujo el egoísmo, los sentimientos de autocompasión y queja (véase Gn 3.9-12). Pero ahora ha llegado la salvación y la vida en Cristo, y ahora al haber recibido a Jesucristo como Salvador, la vida cotidiana nos llama a orar y oír la palabra de Dios para comunión y sabiduría. Pero nuestro diario camino a Dios en esa comunión debe estar recubierto de alabanza: «Entrad por sus puertas con acción de gracias, por sus atrios con alabanzas» (Sal 100.4). Tal senda plena de alabanza alimentará nuestra devoción, fiel a la obediencia y al gozo constante en el servicio al Señor, que no se limita a la liturgia dentro de los lugares de culto, sino que se experimenta en la vivencia diaria y en un andar en santidad, devoción y adoración al Señor.
Pastor J Omar Tejeiro R.
Para Herramientas de Enfoque Bíblico.
Dios manifiesta su poder sobre aquellos que humildemente apelan a su amor y misericordia y depositan su fe y esperanza en Él. Leemos que “en Nazaret no creyeron” y desde allí se valida el dicho que ”No hay profeta sin honra sino en su propia tierra.”
"Le dijo entonces Pilato: ¿Luego, eres tú rey? Respondió Jesús: Tú dices que yo soy rey. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio a la verdad. Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz. Le dijo Pilato: ¿Qué es la verdad?" Juan 18:37-38
Todo lo que percibimos en nuestra vida de paso por el mundo, es solo una apariencia: la belleza, la fuerza, la sexualidad, la sabiduría, las riquezas, la religión, el poder, la política, el placer, etc. Aparentemente todas éstas manifestaciones, dones, habilidades y talentos humanos son de gran relevancia y estima para todas las personas sin excepción, sin embargo no llenan en verdad nuestros corazones, y aunque nos gastamos toda nuestra existencia para poseer tales cosas, un día tarde o temprano, descubrimos que lo único que hicimos fue vivir para el mundo y padecer aflicciones. En Juan 16:33 leemos: “En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.”
Hay cosas que usted las arregla con una llamada, una mirada, un acto simple. Hay cargas que usted puede llevar en un dedo, en una mano, en dos manos, pero otras necesitarán ayuda de tu familia y amigos y muchas manos y fuerza.
Pero hay cosas tan pesadas que sólo se mueven con grúa y otras tan grandes que sólo la mano De Dios puede moverlas. Una enfermedad incurable, un vicio recurrente, un pecado esclavizante, una gran deuda, un problema que te supera.
Requieres de un milagro... del poder, la potestad y la fuerza de Dios. La capacidad de Dios va más allá de nuestras capacidades humanas y son parte de su manifestación de gloria, amor y misericordia.