La custodia de dos niños ha encendido la polémica en Escocia. Los servicios sociales habían ordenada a una madre heroinómana que empezara un tratamiento de desintoxicación y dejara sus hijos en manos de la administración. Los abuelos se hicieron cargo de los niños, pero finalmente se les quitó la custodia y fue concedida a una pareja gay. La medida ha abierto un importante debate sobre la adopción y el papel de los trabajadores sociales en la vida de las familias británicas.