Para adorar a Dios, es necesario hacerlo en espíritu y en verdad. No se trata de un lugar o edificio especial, sino de un corazón contrito y humillado que ame y busque a Dios. Nuestro misionero y pastor Camerunés Edmond Moulla, nos envía éste testimonio visual de su visita misionera a la Obra de Amip en el país del Chad, África.