Experimentamos el amor de Dios cuando lo adoramos y lo exaltamos, porque es así la forma en que nos relacionamos con Él. Su amor protector es el amor de Padre, su amor redentor y perdonador es el amor de Cristo su Hijo Unigénito, y su amor vivificante y caudaloso es el amor del Espíritu Santo, el cual se derrama sobre nosotros como lluvia y nos ministra fortaleza.
Si no sientes el amor de Dios en tu vida es porque no has creído en Cristo, esa es la razón por la cual te sientes condenado(a) a causa de tus errores, o perdido(a) frente a un mundo tan complejo, y te persigue la soledad interior, la tristeza, la frustración y el odio. No puedes amar a Dios si no crees, ni confías en Él. «Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.» Juan 3:16
Cristo el Hijo de Dios te ama y es tu único y suficiente Salvador, acepta su ayuda y su amor restaurador y sea libre de la soledad, el resentimiento, la frustración y el odio para siempre.
J Omar Tejeiro R.
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